OFICIOS SIN GLORIA: SEPULTURERO DE PUEBLO

Sé muy bien a que huele un muerto, pero no a que huele su espíritu, pensé, después de leer el título principal de la sección policiaca: “Se fue bien perfumado”, bajo el cual se relataba el asesinato de un hombre, envenenado por medio de un perfume. Distraído por la nota, nunca me percate que un hombre se dirigía a mí, hasta que un discreto aroma a cedro, inundo el ambiente lo que me obligó a subir la mirada.