ENFOCAR EL HORIZONTE(POR: LUIS CHAY)

Atrasado parecerá este comentario, pero en su momento me pareció muy íntimo y por eso no lo compartí.

Lo reconsideré y por eso hasta ahora lo hago público para que no salga a relucir mi egoísmo, pero a la vez parezca muy mam… ila, amilanado, pues. Hecha la advertencia, ahí les va mi historia de Navidad y Año Nuevo. Hay que sacudirse y emprender de nuevo el camino con nuevo ánimo y enfocarse de nuevo hacia el horizonte.

Tres minutos para las doce… oigo el primer chiflidito de un fuego de artificio.

Acelero el paso para no encontrarme en alguna esquina con algún muñeco del año viejo lanzando todo tipo de proyectiles incendiados a todas direcciones.

¡El festejo ha comenzado! Estoy casi seguro que en esos estropajos algunas personas metieron, mentalmente o, hasta depositado en alguno de los deformes espantapájaros todo lo que deseaban que el año viejo se llevara.

Otros rumbos no recorrí, pero cierto estoy que en algún lugar alguien habrá tenido la ocurrencia de formar esperpentos con el que representaron al méndigo virus que se llevó a seres queridos y durante el brindis en la cena su silla permanece vacía.

Transcurren los minutos y el escándalo sube de tono, el olor a pólvora invade el ambiente, ¡compadezco a los alérgicos y a las mascotas!

Una tronadera supera el ruido habitual de los vehículos y el bullicio en las calles; el cielo con sus pocas estrellas cede lugar a las luces multicolores que generan la diversidad de artificios que son consumidos por el fuego.

Pregunto por curiosidad a una persona, que me encontré en mi paso acelerado, cuánto invirtieron en el muñeco. “Unos 1,500 pesos, respondió…uuuff, que horror, pienso, sin comentar.

Con toda amabilidad, el conocido fortuito me sugiere que si no tengo prisa acepte una bebida, “si es que nadie le espera, vecino”. Mentiría si escribiera que no me costó trabajo negarme; sin embargo, muy “digno”, le dije no… jaja, me río porque en realidad vivo más solo que cualquier ermitaño.

He de confiar que tengo soledad física, pero eso no significa que tenga vacío de amor o falto de personas que me quieren, y aunque no esté a la altura de su cariño, están pendientes de este pobre soñador… a propósito son los puntos suspensivos.

A fin de cuentas, lo único que quería era desearles feliz Año Nuevo…, ya hasta me sentí candidato buscando votos…

Pedir que le pongan estrellas a estas ma…jaderías, sólo sean felices y ¡a renovar esperanzas! contra viento y marea; espero ser el primero en aguzar oídos.

Escribí tantas tonterías que no terminé la descripción de la travesía para llegar a mi “cueva”, pero no es producto de que estoy “happy”, pues cerraron antes de tiempo “los oasis”.

Sonrían y traten de ser felices, no sólo hoy, sino todos los días, aunque por dentro haya dolor. Ceder ante las lágrimas hace mucho bien algunas veces. Que este año sea de mejores logros. Ahora me queda claro un vez más lo que en alguna ocasión un amigo muy querido me dijo: ca…minante…, debes hablar más en lugar de escribir tantas ma…sculladas… abrazo a mis seguidores de los cinco continentes… desde la tierra del Masiosare.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s