EL LAMENTO DE LOS MUERTOS DEL CEMENTERIO(POR: MARÍA TERESA MORENO)

No todo eran alegrías en el cementerio, claro que había dinero, aventuras y acción pero nunca nos duraban los compañeros guardias mas de una semana y como no si teníamos que hacernos cargo de todo lo que llegara a pasar en las horas de guardia, me refiero a corretear a los profanadores de tumbas, a los santeros y sobre todo cuidar que no se saltarán la reja para tirarnos brujería.

Nosotros descansábamos en dos grupos, el primero de diez de la noche a dos de la mañana y el segundo de las dos a seis de la mañana, en ese último grupo entraba yo a descansar, pero mis compañeros corrieron con mala suerte esa madrugada, sobre todo Isabel la única mujer guardia del grupo en ese momento…..

Les contare que a eso de las tres de la madrugada aproximadamente cerca del area de la fosa comun un area abandonada, un lugar sumamente espantoso y tenebroso donde es un área arenosa además de estar super antigua con tumbas del siglo 18, bueno esa madrugada allí se socito un incendio y al parecer por causa de una veladora que alguien prendió, pero quien sí el cementerio estaba cerrado al público? pero lo raro es que nadie esa noche visitó las tumba, o tal vez hasta por que no, un muertito se le auto prendió solo como ya era costumbre, bueno esto provoco un gran alboroto entre los cientos de gatos y tlacuaches del cementerio que son unos roedores muy gigantes de aproximadamente 8 kilos de peso que cerca de allí anidaban y comentaban mis compañeros que los animales gritaban muy horrible puesto que varios de ellos se quemaron en ese momento, pero alli no acabo todo, el compañero que estaba de guardia con Isabel que por cierto era su segundo turno, veria muy cerca su suerte y tal vez las cosas pasaron por algo, diria yo.

-Asi que entre los dos se pusieron a sofocar el incendio con un extintor de polvo químico pero este no servía de mucho por la magnitud que el fuego comenzaba a quemar docenas de tumbas por el pasto y arboles secos que allí estaban, pero ellos por no querer despertarnos se hacían cargo de aquel desastre que se salía de control a cada minuto. Resulta que al momento de rodear el fuego y atacarlo de espaldas Isabel escucho un quejido y pensó que era de algún gato o tlacuache, pero este llanto se comenzaba a escuchar mas y mas fuerte al grado que pareciera un lamento como si alguien estuviera herido o lastimado, peor aun quemándose vivo…

-Al escuchar eso el compañero nuevo no soporto los horripilantes y tenebrosos quejidos y lamentos que salían de las tumbas, tal vez era sugestión pero alli sucedían cosas raras.

El oficial cobarde ante tan evento salió corriendo para perderse entre las tumbas dejando a la compañera sola a su suerte quién tuvo mas valor y olvidándose completamente del incendio comenzó a rezar y a caminar hacia la entrada principal justo a medio kilómetro a la tumba donde nosotros dormíamos, la que siempre les he comentado donde antes vivia un muerto y ahora nosotros, de donde sacaron a los cadaveres para que la usáramos. Despues de caminar varios cientos de metros nos toco la puerta de la tumba muy fuerte al grado que nos espantamos por ese alboroto, pues ahora no era un fantasma ni un muerto el que nos despertaba como en cada turno, ahora era la compañera pidiendo auxilio. Justo al abrir la puerta ella exclamo que se estaba quemando parte del cementerio del lado final.

El cobarde compañero que estaba de guardia con ella salió corriendo como una bala al escuchar los típicos lamentos de los muertos para perderse entre las oscuras tumbas, justo al oir ese grito de terror que en verdad era cierto, al llegar a esa área para valorar el tipo de incendio y canalizar a los bomberos, juro y perjuro que efectivamente se oía un espeluznante quejido que no se de donde diablos salía o que lo provocaba pero antes de llegar al lugar mencionado este continuaba lamentándose con la misma intensidad, ya no investigamos sabíamos que solos no estábamos y que allí se manifestaban los miles de muertos que eran perturbados en su descanso…

Yo los escuche y trate de hacerme el valiente pero no era por mucho tiempo, por que recorde que teniamos a un compañero en shock y perdido en quien sabe que parte, uno fue a buscarlo, la compañera fue a cuidar la entrada principal, yo le llame a los bomberos y cuando llegaron avanzamos al punto mencionado y en fraccion de minutos sofocaron el incendio que ya llevaba cerca de 2 horas al parecer, ahora el siguiente problema era saber donde diablos estaba Juanito el guardia cobarde…

El compañero que salió a buscarlo no lo encontraba, tuve que regresar por la compañera y entre los tres buscarlo para facilitar lo mismo, después de casi una hora de buscándolo por entre unas 12.000 tumbas regadas en 12 avenidas lo encontramos y no estaba en buenas condiciones, ya que el pobre juanito al salir huyendo piso una tumba antigua y cayo al interior a una profundidad de aproximadamente 2.5 metros y del miedo no se podía levantar.

-No tenia rasguño alguno y como pudimos lo sacamos, el espero a que amaneciera y tomo sus cosas que traía y ni adiós dijo Juanito el cobarde quien abandono su trabajo como guardia del cementerio, fue mucho el miedo y la vergüenza que paso como para seguir allí un minuto mas..

A la mañana siguiente valoramos los daños del siniestro y muchas tumbas estaban muy dañadas por el fuego y hablo de una docena, y asta el dia de hoy nos seguimos preguntando, realmente los muertos esa noche se manifestaron por la desgracia que estaba próxima y sabemos que ellos no descansan en paz; esa semana no les sacamos provecho a nada ni a los muertos, no vendimos tierra de cementerio, no dejamos ingresar a hacer Rituales ni brujería, ni mucho menos a las docenas de estudiantes de medicina que como cada martes o viernes recurrían a dormirse una hora sobre una tumba.

Los difuntos o cadáveres tienen su esencia en su lugar mortuorio y mejor los dejamos tranquilos antes de que desatáramos su furia.

-Por cierto,  en esa semana no hubo más muertos ni cadáveres en la morgue, así que al no tener ingresos para repartimos las ganancias estábamos irritables al grado que no pasaría mucho tiempo en continuar nuestra profanación en las tumbas y el descanso eterno de los muertos, no éramos nosotros, algo dentro nos incitaba a seguir perturbando la tranquilidad de los muertos del cementerio.

Tomado de Transdellic ..

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