VIAJE A LA LUNA(POR: YOXI)

Tercera Parte —El Virus—

Abandonados sin esperanza en la superficie de la Luna, Tía y Christian yacen acurrucados esperando el final, nunca imaginaron lo que les esperaba.

De entre la obscuridad los ojillos rojos se fueron multiplicando como un murmullo, luego se revelaron sombras humanoides que se acercaban, Christian apremia a Tía.

  • Way way way, Tía, mira, como gente que viene, ¿Serán los espíritus de la muerte?
  • ¡Cállate Christian me asustas, no quiero ver!,
  • Voy a prender la lámpara para verlo mejor.
  • ¡No por favor, tengo mucho miedo!
  • De todas maneras vamos a morir aquí, miremos sin miedo el rostro de la muerte.

Christian prende su lámpara y se quedan helados; por todos lados les rodean decenas de seres humanoides de color gris verdoso como de un metro de estatura. Tienen enormes cabezas y ojos negros sin pupilas ni párpados, los miran con curiosidad. Tía grita haciendo brincar a Christian que la aprieta contra sí. Tía se pone a rezar en voz alta. Los seres les hacen señas, como que se quieren comunicar, pero  ellos están paralizados de terror.

En el cielo lunar aparece una poderosa luz, es una nave enorme, que saliendo de atrás de los edificios en ruinas se dirige lentamente hacia ellos con un suave zumbido. Christian apaga su luz. La nave se detiene a pocos metros arriba de ellos, se abre una especie de compuerta y un haz de luz blanquísima sale y los ilumina; sienten una rara sensación de ingravidez. Tía se desmaya y Christian la suelta, pero ve claramente que suben flotando por los aires, que el objeto los atrae sin que puedan oponer resistencia.

Un tiempo indefinido de inconsciencia y luego una habitación tan blanca que no se puede saber dónde termina el suelo, las paredes o el techo. Luego, sensaciones corporales como si los estuvieran manipulando y rociando de un líquido frío,  inconsciencia. Luego, sus trajes espaciales han desaparecido y están cubiertos de unas extrañas cintas metálicas que les cubren apenas sus partes y alrededor del pecho, otra inconsciencia. Después aparecen en una especie de cuarto de hospital, en unas camas metálicas de extraño diseño que no tienen patas. Christian se levanta, trae puesto un batón blanco y va a ver a Tía que está en la cama de al lado.

  • Tía, Tía, despierta, ¿Estás bien? —ella abre los ojos y se levanta de golpe. Tranquila parece que todo está bien
  • ¿Dónde estamos?
  • No lo sé, supongo que dentro de la nave de algún marciano altruista.
  • Me pareció que nos estaban haciendo pruebas o algo así, pensé por un momento que nos iban a descuartizar y a guisar.
  • Pues parece que no, yo me siento bien, ¿tu como te sientes?
  • Medio amodorrada pero bien

Súbitamente el ambiente se enrarece, aparece un punto de luz frente a ellos y se materializa en un ser enorme que irradia paz, parece humano, nórdico, es una mujer rubia bellísima de ojos azules, tan profundos que cuando los mira se pierden en su mirada.

  • Hola soy Amira, quienes son ustedes, que hacen aquí.
  • Somos astronautas yucatecos, venimos a una misión de reconocimiento en busca de vida extraterrestre, pero jamás pensamos que no solo la encontraríamos sino que conversaríamos con un ser tan bello como usted, como llegó aquí y por qué nos ayuda
  • Estuvieron en grande peligro y los rescatamos, encontramos contaminación Sirio felina en sus trajes, pero afortunadamente no en sus cuerpos, pero ya los hemos sanitizado e inmunizado. Es un virus que se propaga por el contacto con seres de esa raza hostil: esto quiere decir que no consideran a los humanos como iguales, sino como animales para servirles de alimento y el trabajo. Ustedes penetraron una nave Siria y violaron una de las cápsulas —cuyo propósito hace miles de años fue invadir la tierra para dominarlos como ya les expliqué— y se llevaron un  ejemplar de esa raza Siria, que está vivo; al despertar de su proceso de hibernación, puede contaminar y comprometer su nave y luego, si lo llevan a la tierra, todo su planeta puede perecer con su solo contacto.
  • No teníamos la menor idea del peligro que nos advierte,  yo soy el Teniente Christian Pech y Ella es la 1er. Oficial Tía Ricalde; mucho gusto Amira, le agradecemos lo que hace por nosotros y  sentimos mucho que por nuestra negligencia  pongamos en peligro muchas vidas.
  • Pues si no hacemos algo al respecto lo van a sentir más, esto puede ser el principio del fin para su raza, uno de ustedes, que actualmente se encuentra en su nave en órbita lunar, presumiblemente ya estuvo en contacto con el ser de Sirio, la prueba es que está enviando señales desde su nave en un código secreto Sirio, llamando a estos peligrosos depredadores, ¿Díganme por qué?
  • Ni idea, tuvimos diferencias con nuestra comandante y al parecer, por alguna razón que desconozco, tomó la decisión de dejarnos aquí en la luna. Yo mismo le ayudé a sacar a la extraterrestre y la llevamos a la nave en una bolsa herméticamente sellada, la pusimos en un compartimiento refrigerado y sellado, entendemos esto de la contaminación espacial y tenemos estrictas normas al respecto.
  • Pues con seguridad la Siria ya se le salió de la bolsa y la tiene bajo su control, si no, ¿Cómo se explica la comunicación Siria? Su nave con seguridad ya está contaminada, y su amiga, bajo el control de la Siria; de lo contrario no estaría enviando señales suicidas para la humanidad. Si no actuamos rápido, con seguridad terminará siendo el almuerzo de la Siria, si no es que ya lo fue; debo decir que es imperativo contactarla para que deje de transmitir, pues aunque la ayuda Siria puede tardar de 20 a 30 años en llegar, es una sentencia de muerte para la humanidad, nosotros estamos aquí para protegerlos. Deben saber que la Siria no vivirá más de una semana sin alimento; consumirá pronto todos los alimentos a bordo y luego con seguridad descenderá a la tierra en algún lugar remoto para proveerse de alimento animal o humano, pero si llega a la tierra, la contaminación por sus virus y bacterias, desconocidas para ustedes, se convertiría en una plaga letal, que puede acabar con la humanidad en menos de 10 años y eso no lo podemos permitir, ¿Se dan cuenta del grave peligro que corren?
  • Esto parece el fin del mundo y nosotros lo iniciamos, lo sentimos mucho, pero usted puede ver, que no podemos hacer nada desde aquí, necesitamos hacer algo… No sé qué hacer, tengo que pensar.
  • Nosotros tenemos una propuesta, un plan: Primero tienen que hablar con su compañera y ponerla al tanto de la situación, para que al verse obligada a descender a la tierra, cambie la trayectoria de ingreso de la nave a la atmósfera terrestre y la queme, como un meteorito. Pero esto implica la inmolación de su amiga para salvar a la humanidad. Nosotros podemos destruir la nave, pero se enterarán de ello en la tierra, en varios países y puede  interpretarse como un ataque, el inicio de una guerra. Por lo que la autoinmolación de su compañera parece la forma más viable de acabar con la amenaza.
  • ¿Y qué será de nosotros sin la nave? ¡Jamás regresaremos a la tierra! ¿moriremos aquí en la Luna?
  • No estamos en la Luna, estamos en una órbita secreta entre Marte y Júpiter desde donde tenemos cierta libertad sin ser detectados por los radiotelescopios y otros instrumentos terrestres.
  • Mas lejos aún ¿Moriremos también?  —Tía y Christian se miran nerviosos.
  • Hipotéticamente si, aunque no físicamente, me explico: Nosotros los podemos llevar de regreso a la tierra y dejarlos en algún lugar, pero de ahí en adelante tendrán que vivir de incógnitos, no pueden decir nada de lo que pasó ni de lo que vieron, porque sería un choque sicológico muy duro para la humanidad, es como decirles que el mundo se va a acabar mañana. Empezaría el caos, la anarquía por el miedo, acabaría con el orden, la sociedad y a la postre colapsaría la civilización en la tierra. Es mejor que no se enteren.
  • ¿Pero qué pasará con nosotros?
  • Pues será el comienzo de una nueva vida, ¿Entienden? Buscarán empleo y vivirán en algún país que hable su lengua para que se sientan más cómodos, nosotros les podemos proporcionar identidades, de hecho hay muchos terrícolas que están en ese plan de testigos protegidos, eso lo arreglamos con los gobiernos de varias súper potencias hace muchos años, para ustedes la vida seguirá, como la de otras personas involucradas en incidentes extra terrenos y que gozan de protección.
  • ¿Cómo? ¿Ustedes tienen comunicación con gobiernos en la tierra para hacer algo así?
  • Si amigo y muchas otras cosas más, hace más de cien años que tenemos contacto con una pequeña élite que sabe de nuestra existencia, del peligro y las amenazas que surgen de repente, pero por obvias razones todas quedan en secreto. Ahora, si alguien rompe su pacto de confidencialidad y habla con los medios o la prensa del tema, normalmente lo tratan de loco; pero también tenemos otros gobiernos aliados más radicales que los pueden hacer desaparecer, tú sabes, un infortunado accidente y problema resuelto.
  • Suena un poco extremo, pero creo comprender las razones, así que tenemos que desaparecer, qué opinas Tía.
  • Pues es mejor que morir achicharrados, además estaríamos juntos para acompañarnos al menos.
  • Se acercaron demasiado a cosas que no comprenden y hay un precio que pagar, todo es por la vida en la tierra, al final serán héroes anónimos, pero héroes.
  • Está bien, por donde comenzamos.
  • Síganme: vamos a la estación de radio para que se comuniquen a su nave con su Comandante, le van a hacer una sola pregunta: ¿Está despierta su huésped o dormida? Esperan un momento la respuesta y cortan la comunicación. Cuando les diga que la Siria está dormida empezamos el plan, su raza duerme 4 horas, pues ese es el ciclo nocturno de su planeta, y es cuando le podemos explicar sin interrupción a su amiga todo lo que tiene que hacer sin poner en riesgo el plan.

Llegaron a la estación de radio, les recibió Alteri un tremendo güero rubio albino de dos metros de estatura que les presentó Amira, también rodeado de un halo de luz; les atendió muy cordialmente y los llevó donde había un viejo radio terrestre multibanda, equivalente al muy moderno que ellos tienen a bordo de su nave. Así que, Christian sintonizó la frecuencia correcta, tomó el micrófono y habló:

  • Atención Comandante Dora Puerto, este es el Teniente Christian Pech, estamos en una emergencia, por favor conteste sí o no a la siguiente pregunta, que tengo que cortar: ¿Está despierta su huésped?

Mientras tanto Dora se encontraba lista para salir a batirse a muerte con Vashta, se detuvo unos minutos antes de cruzar el umbral de la puerta y recapacitó:

  • Creo que me estoy precipitando, tengo que controlarme, demostrarme que estoy a cargo de la situación, que no tengo ninguna culpa frente a la puerquita esta y mantener una sana distancia, no sea que me paralice o algo peor, me mate la muy cabrona y me chupe la sangre.

Salió con cuidado y vio con alivio que Vashta estaba acostada y dormida dentro de una cabina, cerró la puerta de la cabina y la bloqueó por fuera, revisó el radio de a bordo y vio que tenía bajo el volumen, así que lo subió un poco con la esperanza de recibir algo.

Se acercó al puesto del piloto y se puso a pensar que hacer: por su mente pasaron varias imágenes, recordó a sus amigos y deseó que estuvieran ahí con ella. ¿Seguirán vivos? ¿Me guardarán eterno rencor? Checo los niveles de combustible acariciando la posibilidad de bajar por ellos, pero, lo sabía de antemano, el combustible no daba para otro viaje a la superficie de la Luna, sus compañeros estaban condenados o tal vez ya muertos. Le entró mucha tristeza y se puso a llorar.

  • Que estúpida fui, como pude hacer semejante cosa.

Le pareció escuchar la voz de Christian, pero pensó que era su imaginación. La escucho otra vez, era el radio; brincó de júbilo y se puso los audífonos para escuchar y si, era Christian que llamaba y hacía una extraña pregunta: si la huésped dormía.

  •  que extraño, ¿Cómo supo que revivió  la marrana esta? Duerme, —Le contestó. ¿Por qué la pregunta, donde están? ¿Están bien? Siento mucho lo que pasó, que puedo hacer para que me perdonen —Dora rompe a llorar amargamente
  • Ya habrá tiempo para explicaciones mi Comandante, escuche atentamente, corre un grave peligro, por ninguna razón entre en contacto con la Siria, es portadora de un virus muy contagioso y mortal para los humanos
  • Ya la toqué —le dice entre sollozos— Y tiene un poder que domina el cuerpo y la mente, me obligó a enviar  mensajes raros y me tuvo paralizada por un tiempo.
  • Atención Comandante, corte la transmisión de esos mensajes de inmediato, son para pedir ayuda de sus congéneres, son una raza hostil que quiere invadir la tierra y dominar la humanidad, repito, corte la transmisión.

Dora para la transmisión automática y se pone muy nerviosa

  • ¿Qué está pasando? Explícamelo por favor
  •  Le voy a mandar un documento por el radiotipo, donde le explico todo lo que pasa y lo que tiene que hacer; por lo pronto, solo use la radio cuando la Siria esté dormida y bajo ninguna circunstancia la alimente, porque la va a hacer más fuerte, ¿Me entiende? Lea mi documento con cuidado y nos comunicamos en 12 horas. ¡Cambio y fuera!

Dora temblorosa escucha la impresora del radiotipo, espera a que termine de imprimir, toma el documento y se encierra en su cabina a leerlo, cuando lo toma ve con horror que en las manos le están saliendo unas manchas rojas, toma un espejo y se mira, también están en su cara.

Continuará

Cuento by Yoxi

11/11/2020

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