LIBÉLULA DEL AMOR(POR: ANA LETICIA MENÉNDEZ MOLINA)

Para : Merida Eliette

Un sábado después de la comida familiar, recogiendolos platos de la mesa, mi nieta le pidió a sus papás quedarse conmigo mientras ellos iban de compras al Sams.

­ —Por favor papitos, déjenme con abuelita, ella siempre tiene mil historias que contarme y me gusta mucho revisar sus cajitas en su tocador.

Mi hijo me miró y yo sonreí.

Subimos a mi habitación.

Tenía a la vista unas cajitas con diferentes accesorios que reviso y limpio para tenerlos siempre listos.

— Abuelita, cuéntame la historia de ésta libélula con piedras brillosas que luce tan hermosa.

—Ven, siéntate te contaré.

Esta libélula de varios colores, me la regaló mi papá cuando cumplí XV años, era de mi abuela.

Abuelita, ¿me la regalarás algún día?

Sí, cariño, le respondí. Te la regalaré cuando cumplas XV años.

Mi papá me contó que su papá se la regaló a su mamá cuando empezaban a ser novios.

 Desde la antigüedad la libélula es vista como portadora de la fortuna, poder, fuerza, éxito, felicidad, coraje, equilibrio, debido a su capacidad de volar en cualquier dirección.

En esa ocasión, mi papá al ponérmela en mi cuello, me dijo:

—Esta libélula te dará fuerza y poder para toda tu vida.

Cerré los ojos, la tomé con mi mano derecha, la pegué a mi pecho cerca de mi corazón y repetí con certeza las palabras poderosas de: fortuna, poder, fuerza, éxito, felicidad, coraje y equilibrio.

Al pasar de los años y ahora a mis 63 años repaso mi vida desde aquella noche de mis XV años y me doy cuenta el poder de aquellas palabras.

Y le cuento a mi nieta que fortuna es la causa que no se puede determinar con exactitud, a los sucesos buenos o malos, puede ser suerte favorable, o casualidad.

El poder todos lo tenemos, es hacer determinada cosa por no haber nada que lo impida.

Que la fuerza es la capacidad física para realizar un trabajo.

Y mi nieta poniendo mucha atención me preguntó:

—Abuelita ¿y que es el éxito?

Al voltear a verla para explicarle, tenía la libélula en su cuello, recostada en mi cama mirando hacia la ventana.

Entonces me acosté a su lado, la abracé y le dije:

Cariño, el éxito es el resultado en especial feliz, de una acción emprendida o de un suceso en tu vida con un final deseado.

Me miró a los ojos, tomó mi mano y me dijo:

—Sigue contándome abuelita, ¿qué es el coraje?

Con su manita derecha tenía agarrada mi libélula y la corría de un lado a otro en la cadena de oro, con los ojos bien abiertos esperando mi respuesta.

Mira, el coraje es un valor, es la decisión y apasionamiento al hacer cualquier cosa, especialmente cuando afrontas un peligro, al enemigo, o una dificultad.

Me tomó la mano y me dijo y ¿qué es el equilibrio?

A pues el equilibrio es… ven conmigo y salgamos al balcón, ahora párate sobre tu pie derecho y extiende ambas manos, cierra los ojos y piensa…

¿Lo sientes?

El equilibrio está en cada uno de nosotros, sólo hay que sentirlo y usarlo.

Si abuelita, si lo siento.

Ya me dijiste todos los poderes que tiene tu hermosa libélula de piedras preciosas y brillantes.

 Abuelita, me gusta mucho salir a tu balcón y ver el brillo de la tarde, aquí se siente un aire muy fuerte y fresco.

Ahora sólo falta saber ¿Qué es la felicidad?

Caminé alrededor del balcón unos cuantos pasos para darle una explicación, cuando me disponía a dársela, cariñosamente me interrumpió poniéndome su manita en mi cara y me dijo:

Sabes abuelita, ya sé que es la felicidad.

Es pasar cualquier momento contigo, jugar y reír a tu lado, me siento muy feliz de venir a tu casa y quedarme contigo aunque sea por un ratito.

Nos abrazamos y nos quedamos un rato más en mi balcón.

En ese momento vimos una libélula pasar.

Las dos reímos y le aplaudimos.

Oímos los pasos de mi hijo subir por la escalera diciendo:

—¿Lista mi niña, vámonos?

—Si papi, aquí estamos.

Al entrar a mi recámara, se miró nuevamente al espejo, se acercó a mi tocador, y se quitó del cuello mi libélula.

Bajamos las escaleras cantando y sonriendo.

Al salir para subirse a su coche, me dijo:

Abuelita, tu eres mi libélula del amor y no olvides que me la regalarás cuando cumpla XV años.

ANA LETICIA MENENDEZ MOLINA

13 DE NOVIEMBRE DE 2020.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s