VIAJE A LA LUNA (POR:YOXI)

—Segunda Parte  — La Alienígena—

La Comandante Puerto maniobró poniendo en órbita la nave, una vez estabilizada, buscaba la tangente perfecta para su regreso a la tierra; mientras tanto, su consciencia le reprochaba lo que hizo con sus compañeros de viaje…

  • Muy bien Dorita ahora si la cagaste toda ¿Ahora qué vas a poner en tu reporte? ¿Que se te chispó y los mataste solo porque tú querías con Christian y Tía te lo ganó? ¿O que los abandonaste sabiendo que iban a morir porque eran indisciplinados? ¡No me jodas! ¡Ah! Pero eso sí; regresarás a recibir tu medallita al mérito y con tu mugre marciana apestosa seguro lo vas a pasar muy bien…
  • ¿Déjenme salir, donde estoy?
  • ¿Quien dijo eso ha? Ay bendito ya oigo voces…
  • Soy yo, Vashta de la constelación de Orión, ¡Ayuda, alguien  me sacó de mi nicho!
  • ¡Wuay! Ya me estoy volviendo loca ninio, ¿qué me pasa? ¿Quién habla? ¡Hay alguien en mi cabeza que no soy yo!
  • Tranquila, soy yo, Vashta, la piloto de la nave Algol, creo que tú me sacaste de mi nave donde hibernaba, tienes que ayudarme, tengo poco tiempo, necesito alimento y oxígeno.
  • ¿Cómo? ¡Te oigo dentro de mi cabeza! no puede ser verdad, ¡Me estoy volviendo loca!
  • Tranquila, leo tu mente, tomé tus registros lingüísticos para comunicarme contigo, soy telépata, estoy encerrada y muy débil, sácame por favor.

Dora asustada pone la nave en automático, se levanta del timón del piloto y va al compartimiento donde guardaron a la mujer extraterrestre; abre el zipper de la bolsa y la mujer, tomando una bocanada de aire, se sienta de golpe; Dora se asusta y grita ¡Way! y retrocede, mientras, la pequeña alienígena parpadea, mueve la cabeza hacia los lados como ejercitando y le clava una mirada de sus enormes ojos verde gato a Dora, que como hipnotizada continúa el diálogo con ella.

  • Gracias ya puedo respirar mejor, ya vi que eres terrícola, debe haber pasado mucho tiempo pues la última vez que visité tu planeta habitaban en cuevas y se vestían con pieles de animales.
  • Pues no se cuanto tiempo sea eso, pero debo decirte que tenemos tecnología que nos permite viajar por el espacio; yo te encontré en la luna y te creí muerta, eres el primer ser extraterrestre con el que tengo contacto. ¿Quién eres, que estabas haciendo en la luna?
  • Es una larga historia: Somos una raza interestelar pacífica, que  defendemos la vida dondequiera que la encontramos, esto es, de otras razas alienígenas peligrosas; que las buscan por todo el universo para esclavizarlas y usarlas muchas veces como alimento y fuerza de trabajo. Existe una gran alianza cósmica y una pugna ética que en muchos casos desencadena en guerras y destrucción, todo por causa del abuso que razas superiores renegadas han ejercido sobre otras razas incipientes. Todos tenemos un mismo derecho y origen, que es el gran Espíritu cósmico que creó el universo y todos los mundos; a veces nuestra genética es un poco diferente, pero igual que ustedes toleran a los animales, tenemos sentimientos y libre albedrío; creemos que nuestros destinos lo moldean nuestras decisiones. Hay un gran tribunal que se encuentra en las regiones inter dimensionales más profundas del Universo, ante él, igual todos los seres, tendremos que comparecer algún día.
  • Que interesante saber que no estamos solos y que hay quien nos brinda ayuda y protección solo por existir.
  • Así es, nosotros descubrimos su planeta hace 20 millones de años. Desafortunadamente no fuimos los únicos: Una raza renegada reptiliana y otra de grises también los localizaron y estuvieron a punto de invadirlos y subyugarlos; por eso se construyó la base militar en la luna que tu conociste, desde donde los protegeríamos  sin ser vistos, ni interferir con su desarrollo evolutivo; sin embargo, los reptilianos nos atacaron. Hubo una gran guerra y destruyeron la ciudad, tarde llegó una flota de apoyo del centro de la galaxia, sin embargo persiguió y destruyó al invasor, pocos sobrevivimos. El ejército interestelar  se retiró, pero dejó una base subterránea en la luna. Mi nave fue derribada pero nos metimos en nuestras cápsulas de tiempo que nos mantienen con vida por miles de años, pero al parecer la ayuda no llegó.

Dora se tranquilizó un poco pero empezó a dudar de lo que decía la mujer y si no se trataba de un enemigo potencial. Había algo en aquel relato que no cuadraba:¿Porqué su nave fue derribada y abandonada, si como dijo fue atacada la ciudad?  

La mujer le pidió algo de comer que tuviera azúcar y ella le ofreció una jalea de guayaba, que era parte de la alimentación espacial. La mujer la engulló de un solo bocado; se le quedó viendo como si ella fuera el postre del almuerzo, luego preguntó:

  • ¿Quiénes son Tía y Christian? Veo sus nombres en tu mente y no están aquí, ¿Les pasó algo?

Dora se puso nerviosa y empezó a inventar una historia:

  • Bueno… te explico lo que pasó, tuvimos problemas y… bueno, se quedaron encerrados en la nave y no los pude sacar, así que decidí partir sin ellos…
  • Eso no es cierto, yo veo otra cosa, creo que me quieres engañar, ¿Acaso eres una asesina interestelar  que  no respeta la vida?
  • ¡Por supuesto que no lo soy! y tú no tienes derecho a venir a juzgarme, te estoy salvando la vida y mira como me pagas.
  • Está bien, seguro estoy equivocada pero ¿Por qué no bajas por ellos? Yo te puedo decir como abrir la nave.
  • Mira, la  nave se quedaría sin combustible si intento bajar y subir nuevamente a la Luna, sería un suicidio.

La mujer, desnuda como estaba, incorporándose salió de la bolsa, olía a rancio; ejercitó sus miembros un poco y le pidió más comida a Dora. Esta fue y trajo todas las jaleas que había a bordo y se las dio, esta se sentó a la mesa y como si fueran a acabarse, una a una, con deleite, se las comió.

Cuando termino se veía muy repuesta, se acercó a Dora —que la miraba desde otra silla del comedor— le dio las gracias y extendió su mano en señal de amistad. Dora se levantó y con un poco de asco le dio la mano, sintió una descarga eléctrica y quedó medio aturdida, Vashta le ordenó:

  • Ahora por favor vas a hacer lo que yo te diga.

La llevó a la radio y le pidió que se comunicara en una extraña frecuencia de 0.00123 nano hertzios. Y le pidió enviar un patrón de pulsos. Dora sumisa obedeció, le pidió que la soltara y Vashta la soltó, le dijo que la disculpara, que fue un error tocarla.

Vashta continuó su interrogatorio:

  •  Me parece que algo ocultas con el tema de tus amigos. ¿Tienes sangre?
  • ¿Sangre? Si. Creo que tenemos varias bolsas en el botiquín, permíteme y por favor ya párale con el tema de mis amigos.
  • ¡Pues muéstramelas ahora!

Dora —que ya se sintió mejor— trajo la bolsa de sangre y la puso en la mesa frente a Vashta, alejándose enseguida. Esta la analizó, sacó el catéter y la manguera, y como si fuera limonada, se la llevó a la boca y la bebió hasta la última gota.

  • Qué alivio, no sé por qué no se me ocurrió pedírtela antes, gracias, pero debo advertirte que tengo el grado de juez galáctico y que tengo autoridad para juzgarte y castigarte por lo que hiciste, si derramaste sangre; en castigo me puedo beber toda tu sangre, es la Ley galáctica…  a menos que me demuestres que eres inocente.
  • ¡No maldita, esto ya  es la guerra! ¡tú no tienes derecho a abusar de mi en mi propia nave! Retrocedió y corrió a su cabina, buscó su arma de cargo y enfurecida se prometió acabar con el maldito engendro alienígena.

Mientras tanto en Chicxulub detectaron por medio del radar que la nave salió del lado oscuro de la luna y ya estaba orbitando el satélite; empezaron a llamar por radio sin respuesta. El capitán Cozarck, a cargo de la misión desde tierra, tomó desesperado el micrófono:

  • ¡Atención Chichen II este es Chicxulub adelante! ¡Conteste! — Algo pasa, ¿Que vamos a hacer?
  • Un momento Capitán, están transmitiendo algo…
  • Rápido el escáner, tal vez el radio se averió y están transmitiendo en otra frecuencia…
  • Mi capitán, — Afirmó el oficial de radio: chequé la señal con la base de datos y parece un SOS Sirio Felino, ¡Esos son alienígenas hostiles! ¡Chichen II está en problemas!

Dora estaba decidida matar a alien, pero desistió de su arma; una bala podía perforar la nave y hacerla zozobrar; así que se llevó su bayoneta de acero sueco escondida bajo el traje. Así envalentonada, salió a enfrentar a Vashta.

Continuará

Cuento by Yoshi

05/11/2020

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