EL LIBRO DEL DESTINO (POR: YOXI)

El Libro del Destino

Capítulo VI

—La tendencia hacia el mal—

¡Hay tres entes dentro del círculo junto a John, además del demonio afuera! —Advierte uno de los fraters angustiado— Son tres seres como gnomos barbudos, que brincando alegremente alrededor de John, —que se encuentra encorvado en el suelo— le dan fuertes manotazos en la espalda y en la cabeza con sus pequeñas manos, mientras ríen y se burlan de él. En eso, el pequeño demonio del círculo empieza a crecer, tornándose en un gigantesco troglodita de tres metros, descalzo y con taparrabo, se siente un penetrante olor a sudor y azufre. El demonio le mira aburrido.

¡Vamos a entrar a ayudarlo! —Se escuchan gritos en la sala de video, ¡No! contradicen otros— John se incorpora, apunta su vara a Arobas* y grita con fuerte voz

— ¡Ya basta, quietos todos aquí!

Se hace un silencio y John se da cuenta que puede ver, pero ve todo desde arriba, como si estuviera pegado en el techo; Nota que Arobas se ha transformado y también ve a los tres molestos  enanos que no esperaba.

  • ¡Que se larguen estos enanos! —le ordena a Arobas—
  •  No puedo amo, yo no los creé, fuiste tú cuando maldijiste tres veces.

Error tras error —piensa John— pero es cierto, la palabra tiene poder de crear cosas, no siempre agradables si no se piensa antes de decirlas. Entonces se dirige a los seres y les dice: Retiro lo dicho, ¡Bendigo la vida, el ser y al Creador, pero ustedes ya no existirán más! Los Duendes se desvanecen en el aire. John apunta su vara a Arobas, el gigante traga saliva, trata de moverse esquivando la punta de la vara pero John le ordena.

  — ¡Quieto Arobas, yo soy tu amo y te traje para que me obedezcas! ¿Entiendes?

El gigantón asiente con la cabeza en silencio

  • Pon atención a lo que te voy a decir: Primero, no me gusta tu aspecto ni tu olor así que cámbialo por el de una persona decente.

El gigante se empieza a transformar y en su lugar queda un hombre elegante vestido de levita, capa, monóculo y bombín; con un bigotito de ganchos que evoca a Mefistófeles y con un refrescante olor a lavanda.

  • Mucho mejor, ahora escúchame porque no pienso repetirlo, te voy a liberar del libro. ¿Entiendes?
  •  Con el debido respeto amo, pero debo partir si existen trabajos en proceso.
  • ¿Trabajos en proceso? ¡Habla!
  •  De una mujer llamada Dana y su pareja, un tal Douglas, así como otra pareja llamados Adán y Eva, y un muchacho llamado Ronaldo, cinco en total.

John no puede creer que sean tantos los que se involucraron con el libro, se rasca la cabeza y piensa.

  • Arobas, tú sabes que si algunos de estos no tienen muy fuerte la tendencia hacia el mal no corren peligro, pero si algunos la tienen, mmmh… dime quienes son.
  • Se llaman Douglas y Dana, Douglas fue el hombre que te atacó, Te quería matar. Dana es una joven prostituta, que estuvo toda una noche junto al libro que el hombre robó; Dana leyó en el libro acerca de la maldad de ellos y se asustó; pero ya estaban implicados, tú sabes la ley; se hicieron uno cuando se acostaron y ahora están ligados para bien o para mal. Si esta gente se pierde tú serás el responsable, aunque creo que sé dónde puedes encontrarlos para advertirles, si así lo deseas.
  • No me amenaces Arobas, solo obedece. Regístralos en el libro y te me vas por ahora.

Con un rápido conjuro despide al demonio sin sacarlo del libro. Corre al baño y se mete vestido a la regadera a lavarse la cara y los ojos. Los fraters vienen corriendo a ayudarlo. Uno de ellos que es doctor lo revisa, la parte blanca del ojo está roja en sangre y con las ojeras negras le quedó un aspecto de ultratumba. Alarmado el médico ordena que  John sea trasladado  a un Hospital.

Con la información que le proporcionó Arobas, John da instrucciones de localizar a todos los que tuvieron contacto con el libro. En sus pesquisas dan con la casa de Douglas y lo van a buscar, pero solo se encuentran a su madre, a Ron su hermano menor y Alina la mayor. Ellos incrédulos escuchan la extraña historia que amenaza la vida de Dug. Quedan en silencio, y cuando Ela ya molesta, se disponía a correrlos, Alina se adelanta y les dice que sí aceptan hablar con John al día siguiente. Al irse los emisarios, se reúnen los tres y Alina toma la palabra.

  • Madre, a esto me refería cuando te dije que tuve visiones de Dug con Dana y un extraño libro que…

Alina no puede continuar y rompe en llanto, Ron el pequeño toma la palabra.

  • Madre, hermana, tengo algo que confesarles, yo fui quien robo el mentado libro, se lo robé a una pareja en el parque, pero ya me arrepentí y pedí perdón por ello. Cuando corrí, venía tras de mí un anciano que me gritaba. El joven también corrió pero me les escapé, me siento muy avergonzado. Luego traje el libro a la casa, lo escondí pero Dug lo descubrió, me lo quitó y se lo llevó.
  •  Esta gente dice que todos los que estuvieron en contacto con él libro corren peligro, que va a pasar con nosotros. ¡Santo Padre, ayúdanos! —lamenta Ela—

Ron continúa

  • Pues si a quien vamos a ver es la persona que pienso, le voy a pedir perdón y les prometo que haré lo que sea necesario para resarcir el daño que haya causado, pero escuchemos que alternativas nos dan para salvar a Dug.

Al día siguiente se apersonan con John en el hospital, quien se porta muy amable y les libera de cualquier responsabilidad, pidiendo solo su ayuda para localizar y salvar a Dana y a Dug. Alina le cuestiona:

  • Y quien lo va a salvar a usted señor, perdone lo que le voy a decir, pero el Espíritu me indica que se encuentra en peligro, porque ha trabajado con fuerzas demoniacas.  Aunque salvemos a Dana y a Dug, si no se retracta y abandona todo su arte lo más pronto posible, se perderá y no le queda mucho tiempo.

Todos se quedan helados con la inesperada intervención de Alina, sin embargo John reacciona con calma.

  • Tienes mucha razón hija, te alumbra el Espíritu de vida lo puedo sentir, les propongo un trato: ustedes me ayudan a localizar a los chicos primero, yo haré lo necesario para salvarme a mí mismo.
  • Perdone señor —replica Dana— pero usted no se puede salvar a sí mismo, sin embargo yo le puedo decir quien si lo puede salvar y ayudarlo para que lo conozca.
  • Ok hija, lo harás, pero por ahora manos a la obra.

La búsqueda comienza, pero desafortunadamente cuando localizan a Dug, este ya vive en el edificio cantina, congal y picadero de droga, donde se asienta la banda de malvivientes; ya asesinó a un drogadicto que encontró en un callejón, lo colgó de las manos, lo abrió en canal con su cuchillo y le sacó las entrañas para demostrar su valentía; ahora es asistente de “La Mole” un peligroso delincuente y jefe de la banda de “Los Mochones”

Continuará

Cuento by Yoxi                                                      

20/08/2020

*Arobas – Se cambió el nombre para protección del lector

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