EL LIBRO DEL DESTINO(POR: YOXI)

FOTO OFICIAL 2 DE YOXI

 

Segunda parte

Guárdanos del mal

Adán al darse cuenta que un ladrón se ha llevado el libro, suelta a la chica y sale disparado tras él, rebasa al viejo John que le adelantaba y ve como el pequeño bribón cruza imprudentemente la avenida. El a su vez hace lo mismo; entre frenazos, cláxones e insultos de los automovilistas llega al otro lado de la avenida, ve que el chico se mete por una callejuela del Bronx —un barrio muy peligroso—  Sin importarle sigue corriendo para alcanzarlo; de repente  le sale al paso un negro enorme que se para frente a él con los brazos en jarras, trata de esquivarlo, pero este, abriendo los brazos como si jugara baloncesto, le bloquea el paso por ambos lados y con una voz grave y profunda le echa bronca: — ¡Ey! ¡A donde crees que vas güerito! ¡Porqué no te pones con uno de tu tamaño!  —No… lo que pasa es que… — ¿Quieres tener problemas conmigo? — ¡Se llevó mi libro! — ¡Cállate y lárgate ya! Adán ve venir más mafiosos en apoyo del negro, levanta las manos en señal de rendición, retrocede y da media vuelta retirándose — Está bien amigo, ya me voy.

Regresa frustrado con Eva que le espera junto a  John, al parecer se presentaron solos. —Lo siento John —dice Adán bajando la cabeza y ubicándose al lado de Eva —Le juro que jamás pensé que algo así pasaría. — ¿Qué está pasando? —Pregunta Eva— John les dice: —este no es el lugar para hablarlo, vamos a la librería.

Instalados en la sala de la librería, John le pide a Adán que relate qué pasó; Él les platica con tomó prestado el libro, como conoció a Eva en su lectura desde antes de encontrarla y como ella llegó hasta él. Interesante —comenta John rascándose la barbita blanca de chivo estilo Coronel Sanders— John le pide a Eva que por favor relate su parte, y esta coincide con el relato de Adán; Sus viajes, la gitana y cómo llegó hasta América, donde finalmente encontró a Adán en la banca señalada. Eva confundida pregunta a Adán — ¿Entonces todo esto estaba en el libro? ¿Por qué? —Sube el tono de la voz— ¡Que alguien me explique qué está pasando aquí, esto no es normal! —Tranquila muchacha —contesta John con voz suave— trataré de explicarles: les voy a contar una historia, presten mucha atención y por favor no la repitan jamás a nadie.

Según la leyenda, un antiguo libro de sabiduría fue desarrollado por un grupo de sabios de una Orden Secreta en Oriente alrededor del año 1670 D.C. “La Orden Mística de la Cruz Dorada”. Que después pasó a Europa y sobrevive oculta a la fecha en muchos países del mundo. Conocen  los secretos de la vida, de la materia, la mente humana, el destino y la inmortalidad entre otros temas. La mayoría tienen que ver con lo que ahora se conoce como estados de consciencia y planos de existencia superiores. El libro fue diseñado originalmente para ser usado en las ceremonias de iniciación del templo de la Orden, siempre bajo la estricta supervisión de un adepto. Les servía para comprobar el grado de madurez y evolución del postulante y así permitirle pasar o no a grados superiores. El  proyecto estaba liderado por el Gran Maestro Karim Musalem, a quien se le atribuye en parte la creación del libro. De esta Orden salió todo un semillero de sabios que aportan a la fecha sus conocimientos y poder, para que la obscuridad no cubra la tierra; pues han de saber que aunque no lo parezca, vivimos inmersos en una batalla entre la Luz y las Tinieblas. —La pareja se miró incrédula— John continúa: Fue mi error que el libro haya caído en las manos equivocadas —Le prometo John que no descansaré hasta que le devuelva su libro —interrumpió Adán—  —Calma, no es necesario que intervengas, no la primera vez que el libro está en peligro —continua John— hace poco tiempo unos ladrones entraron a nuestra logia y  robaron muchas cosas: libros, cuadros, piezas de arte, etc. pero las recuperamos después con nuestros medios. Esa vez no llegaron hasta el libro. No puedo decirles cómo, pero los ladrones pagaron muy cara su osadía de robar en un lugar sagrado. Por precaución escondí temporalmente el libro en esta oficina ¡Y ahora pasa esto!

La pareja se removió en sus asientos, Eva pregunta: ¿Qué puede hacer el libro? ¿Puede explicarse señor? Bueno lo  intentaré: El libro al ser leído, actúa a nivel de la psique del individuo y le genera una historia escrita acorde a sus deseos y principios más profundos, para estimularlo a alcanzar sus objetivos, acomodando los detalles de su destino de acuerdo con ello. De hecho la mente humana, naturalmente  trabaja así: tiene un pensamiento, un deseo, y consciente o inconscientemente entra en acción y va por él; y si no ceja en su intención, inevitablemente lo alcanzará. Esto puede tomarle años o décadas. El libro acelera enormemente el proceso y el resultado. Sin embargo, como el libro no posee principios éticos ni morales, es totalmente neutro al respecto, todo resultado depende solamente del lector en turno. Así que si alguien sin escrúpulos llega a leerlo, el libro generará una realidad acorde y lo volverá tan poderoso como para crear un imperio, una guerra o aun destruir el planeta.

Si alguien sin propósitos ni ambiciones lo abre, verá solo símbolos y textos sin sentido en un idioma desconocido.  Si está deprimido o triste, puede aparecerle una historia devastadora que le llevaría indefectiblemente a las lágrimas, a la locura o al suicidio, es por eso que a toda costa lo debemos recuperar.

Adán toma la palabra: Yo vi por donde se metió el muchacho en el Bronx, creo que debemos hacer la denuncia y pedir que entre la policía a investigar. —¡No! contestó John, si el enemigo se entera que el libro se encuentra por ahí, se nos puede adelantar y apoderarse de él antes que nosotros. — ¿Entonces qué podemos hacer? Ustedes nada, haremos en la logia lo que sea necesario para localizarlo. Cuando lo recuperemos, lo volveremos a esconder o quizás destruirlo. El estado de caos en que vive la Humanidad en este tiempo, es muy riesgoso para un objeto tan poderoso como el libro.

Ron —un negrito pillo y regordete que se acerca a la adolescencia— llegó a su casa corriendo con su trofeo bajo la casaca, su madre, que lo oyó llegar le grita — ¿Eres tú Ronaldo? ¿Dónde estabas pequeño demonio? ¡Lávate las manos y ven enseguida porque vamos a cenar! — ¡Si madre ahora voy!

Ron esconde el libro bajo su cama, entra al comedor y se encuentra a su hermano Dug, mayor que él —un negro alto,  casi veinteañero y con pinta de mafioso— y a su hermana Alina, —negrita veinteañera que se perfila como toda una promesa femenina— que es la mayor de ellos, sentados a la mesa. Ela, la madre —una negra cuarentona bien equipada físicamente, que se nota vivió tiempos mejores— trabaja por las noches en un Bar de mala muerte, para mantener a sus hijos; que eventualmente la ayudan con el gasto con algunas monedas, fruto de sus robos a turistas y transeúntes distraídos; mintiéndole después a su madre que lo ganaron honestamente, ante su ojerosa y suspicaz mirada. Alina trabaja como obrera en una pequeña fábrica, y como buena hija, aporta su sueldo para el sostén de la familia. El padre —ausente hace  diez años— no les dejó otra alternativa que sobrevivir como pudieran. Ela ignora que su hijo Dug, se está enrolando en una secta de pandilleros locos y violentos, tipo mara salva trucha, y que está a punto de cumplir  su voto de fidelidad, matando a un hombre.

Durante la cena, todo transcurre aparentemente en la normalidad. Al terminar la cena, Ela se alista para salir a trabajar y los muchachos se quedan solos. A Ron le toca lavar los platos, pero tan pronto sale doña Ela, Dug se acerca a Ron y le tuerce el brazo por detrás de la espalda  —Que te pasa enano, no te hagas, dame lo que te robaste, “la mole” —Un negro enorme líder de la banda— me dijo que venías corriendo y que un  güero te seguía. —Dame chance Dug, no se pudo, te juro que no les saqué nada, me cacharon  con las manos detrás de la güerita cuando le iba a bolsear la mochila, mientras ella se abrazaba con un güero; pero me cachó y me correteó, la toqué y estaba bien suavecita, la güerita… —Pinche enano mentiroso ¿Entonces no traes nada? Si te encuentro algo ¿Qué te hago? ¡Te voy a pegar, lo oíste! —le grita soltándole el brazo y empujándolo al fregadero— Dug empieza a catear a Ron que parado frente al fregadero levanta las manos y aguanta, le va marcando golpes de karate a medida que lo bolsea; le encuentra una cadenita de dudoso valor y tranquilamente se la echa a la bolsa  —Ya Douglas déjame, te juro que mañana si traigo algo bueno, ¿sale? — ¡Cállate idiota que me la debes! En eso llega Alina blandiendo una enorme sartén y le grita a Dug — ¡Déjalo animal, que te pasa! ¡No seas abusivo, es tu hermano! — ¡Ya Alina, tú no te metas! —replica Dug—  — ¡Te estoy oyendo, quieres que Ron se vuelva un ladrón como tú, no tienes vergüenza!; se le acerca y abanica el sartén para darle en la cabeza, pero Dug lo cabecea;  se escabulle alrededor de la mesa y huye, Alina le grita — ¡Esto lo va a saber mamá mañana,  bandido! Dug burlándose sale a la calle aporreando la puerta. —Ron ya te he dicho que no le hagas caso a ese vago, los oí hablar ¿Robaste? —No hermana te lo juro.

Al terminar Ron se mete a su cuarto, apaga las luces y finge que ya se durmió. Un rato después Alina se va a dormir. Ron espera hasta que calcula que Alina ya está dormida y prende su lámpara de noche, saca el libro y lo empieza a revisar, — ¡Wau está bien bonito! debe valer una lana —piensa— lo abre y empieza a leer…

Es la historia de un chico delincuente que se reforma al ser alcanzado por una misión religiosa, encuentra un mentor que le ayuda a salir adelante con sus estudios y se convierte en un respetado abogado de la comunidad. Ron se siente inspirado con la historia y en su corazón surge una esperanza.

Estaba feliz ensoñando, cuando entra Dug intempestivamente y lo cacha con el libro — ¡A ver enano que tienes ahí!, ¿No que no tenías nada?  ¡Dame acá! Se lo arrebata, mira nomás que pinche mentiroso eres. —Dámelo Dug, no tienes derecho —protesta Ron —El que no tiene derecho a mentirme eres tú enano, te vas a arrepentir. Agarra el libro con las dos manos y le da un fuerte derecho y un revés con el libro en la cara a Ron y sale a la calle regodeándose y llevándose el libro. Ron, rabiando de cólera, apaga la luz, empieza a llorar en silencio, mientras un hilillo de sangre  mancha  la  almohada.

Continuará

Cuento By Yoxi                                                              21/07/2020

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