LAS BRUJAS BOLAS DE FUEGO DE LA SELVA(POR: MARÍA TERESA MORENO)

tarjeta de ma teresa moreno

 

Cuando creí saber todo acerca de las brujas y nahuales, así como el medio en que habitan y la forma en que atacan, una vez más caigo en un error, estas bestias o demonios son muy impredecibles y modifican su hábitat y formas de ataque al grado que llegaron a pactar en fechas recientes con los humanos para no seguir devorando niños del pueblo, ¿pero a cambio de qué?

 

Resulta que en el año de 1990 mis padres y tíos vivían en un pueblo del bajío de Guanajuato México llamado valle de Santiago y hasta ellos llegó la noticia por parte del tío mayor que era trailero, de que estaban regalando terrenos hermosos de una hectárea cada uno con agua y en una zona increíble de la selva chiapaneca. El único requisito era juntar a mínimo 10 familias que fueran de cualquier lado del país mexicano necesariamente con hijos y bebés entre más chicos mejor. Pero estas personas premiadas no podían ser de Chiapas y en especial de este pueblo, todo parecía un sueño que los despertó en una fría pesadilla.

 

Se organizaron bien, pidieron informes y se los dieron, solo les pidieron discreción y que no lo comentaran ya que esto era la primer parte de un proyecto para poblar una extensión cercana a la selva Lacandona, que no se preocuparan por materiales o luz ya que ellos les facilitarían todo con la condición que se vivieran inmediatamente con las pocas cosas que necesitaran. Teniendo todo listo se marcharon de Guanajuato con destino a la selva chiapaneca, allí los espero el alcalde de un pequeño municipio quien les guio hasta el lugar que estaba a dos horas del pueblo en medio de la selva, solo les comento que tuvieran cuidado con los jaguares pero que estos no se acercaban a los humanos, también les dijo que querían formar nuevas colonias para que se urbanizara y así crecer en población ya que los pequeños pueblos eran de 10, 15 y 20 personas pero que estos no tenían hijos. Después de firmar unos papeles se marchó el alcalde y la familia comenzó a construir su nuevo hogar.

 

Era un sueño, a cada uno le tocó 10 mil metros cuadrados de terreno con agua de manantial, árboles frutales y verduras. La primer semana mis tíos y padres cortaron árboles e hicieron cercas y comenzaron a construir cabañas pues tenían de todo para sobrevivir y una vez al mes bajaban al pueblo por provisiones pero lo extraño es que la gente de ese lugar los veía con asombro y algunos más con lástima sin cruzarles palabra alguna. Cómo se llevaron 2 perros pitbull se sentían más seguros de que no se acercara algún felino y comenzaron a intentar vivir allí y a adaptarse al cambio de temperatura, al nivel del mar y sobre todo a vivir en la selva cuando ellos eran de montaña y pueblo. Una noche los perros comenzaron a ladrar y a aullar como presintiendo peligro, se levantaron alarmados y a unos 300 metros miraron como 3 antorchas de fuego que se movían en la selva pero extrañamente estas sin lógica brincaban de árbol en árbol y después de unos minutos se perdieron.

 

En la tercer noche nuevamente pasó lo mismo y ellos pensaron que eran personas de la selva que estaban de cacería o que iban de paso y continuaron durmiendo pero allí pasó lo raro, al apagar la vela sintieron como les jalaron a su bebé de 3 meses de los brazos y lo arrastraron para abajo en el piso, mi tío pensó que era un jaguar y se levantó alarmado, en eso los perros empezaron a ladrar, pero el bebé gracias a Dios había caído solamente al piso sin lastimarse y este no lloraba, cuando se asomaron por la ventana vieron que estas extrañas bolas de fuego eran como cinco y se perdieron entre la selva. No entendieron que le jalo al bebé pero no era el único, ya que al amanecer dos familias más sufrieron un caso similar. No le dieron más importancia y continuaron adaptándose a vivir allí, entre las 10 familias había un total de 25 niños de tres meses hasta 10 años y mi tío Carlos tenía a los más pequeños. No había noche que no fueran visitados por estas bolas de fuego que parecía que los cuidaban y se marchaban antes del amanecer, algunos pensaron que eran campesinos pastoreando pero no se confiaban de esto, en esos días varios niños pequeños enfermaron, otros estaban con desnutrición y bajaban de peso, unos más como el bebé de mi tío amanecía con moretones en pies y manos.

 

Esa Semana dejaron de verse las bolas de fuego y los perros estaban en calma. También era momento de surtir los víveres como harina, sal y azúcar y tuvieron que ir al pueblo donde les regalaron los terrenos y se metieron a una tienda que estaba bien abastecida pero al entrar los recibió un amable señor de unos 60 años. Los saludo y les preguntó que si estaba todo bien, también le preguntó que si eran los valientes hombres que habían aceptado los terrenos que nadie quería y que sólo les traería desgracia.

 

Mi tío un poco confundido le contestó que efectivamente eran 10 familias de un pueblo del estado de Guanajuato formado en su mayoría por bebés y niños y que hasta su pueblo les llegó la oportunidad de recibir una hectárea de terreno a cambio de nada y con gusto aceptamos.

 

El señor de la tienda les surtió la despensa y antes de que se marcharán les dijo que por favor tuvieran mucho cuidado y más con los niños porque esa parte de la selva Lacandona que les regalaron estaba infestada de brujas hambrientas que se mueven en forma de bolas de fuego y se convierten en varios animales, pero tengan más cuidado con los niños que no están bautizados, que no coman aún sal y entre más pequeño mayor es el riesgo de que lo chupen.

 

-Mi tío pensó que el tendero los quería asustar y que dejaran los terrenos y se rieron en ese momento de la advertencia y después de pagar por los víveres emprendieron su camino de regreso a la selva.

 

Volvieron a pasar más noche y por eso de las dudas durmieron a los bebés más chicos en medio de los padres y los más grandes a un lado. Esa noche los perros nuevamente comenzaron a ladrar y se escuchaban unas extrañas risas y unos ruidos de aleteo que los puso alerta y se levantó mi tío para investigar al mismo tiempo que noto que su hijo de tres meses no estaba con ellos, pensaron que de nuevo se había caído pero tampoco estaba por ninguna parte, buscaron en todas partes y él bebe no estaba en la casa. Era imposible que el bebé se bajara y caminara a su corta edad, aquí no cuadraban las cosas y parecía que alguien sacó al niño de la cama. Levantaron a las demás familias y entre todos comenzaron la búsqueda sin éxito, buscaron en los terrenos, ríos y árboles frutales y nada, era imposible que se lo hubieran llevado sin ser descubiertos por los perros, pero ahora ni los perros estaban, no creyeron que un jaguar lo hubiera sacado por que hubiera atacado a los padres primero. No supieron que realmente pasó y después de organizarse y fallar en su búsqueda esperaron el amanecer y tampoco había rastros del bebé, no había ni huellas, nada que indicará lo que realmente pasó.

 

Todas las familias fueron al pueblo a pedir ayuda al municipio para la búsqueda pero allí empezó lo raro, el señor que les dio los terrenos estaba nervioso y temblaba, la poca gente que había en las calles estaban asustadas y corrían a esconderse a sus casas, al no recibir ayuda del municipio acudieron a la capital del estado y vino una brigada de ayuda pero después de una semana aún no aparecía el bebé y les dijeron que fueran fuertes por que posiblemente el bebé no estaba con vida.

 

Mi tío en su total desesperación acudió de nuevo con el anciano de la tienda para preguntarle que más sabia de las brujas bolas de fuego que menciono esa tarde y este les dijo en secreto que este pueblo era acosado por las brujas que salían de la selva y chupaba niños, a otros se los comían, otros más eran robados y en su mayoría morían por desnutrición y enfermos, que por eso mismo no crecía el pueblo y en su desesperación pactaron con las brujas bolas de fuego de la selva para que pararán la masacre a cambio de más niños de otros lugares que no fueran del estado de Chiapas.

 

-Es por ese motivo que con engaños los trajeron y les pidieron como requisito tener bebés y entre más pequeños mejor, por eso las brujas ya no chupaban a los niños de este pueblo, ahora se interesaron en el sabor de la sangre de estos que acababan de llegar.

 

Se marcharon de la tienda extrañados y continuaron su búsqueda y después de tres meses se dieron por vencidos de que un animal lo sacó y se lo comió, pero una noche volvieron las brujas a acercarse a las casas y una mostró su forma de mujer la cual era aterradora y descarnada, ya no había duda de que era verdad todo lo contado y al amanecer llegaron a la determinación de abandonar la selva y las tierras que en vez de darles alegrías les trajo tristezas, ya pasaron más de 30 años y a mi primo nunca lo encontraron, mi tía aún recuerda esto como si fue ayer y esperan no se repita esta historia.

 

Cuentan que estas brujas ya habían chupando a más niños de las familias y que les agrado su sabor tanto que años después los siguieron hasta el rancho en Guanajuato donde tuvieron que recurrir a la iglesia para salvar a los demás niños.

 

-Relato #405, escrito y adaptado por Chemo san juan de eventos reales de Arturo Hernández de Mexicali….

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