UN NAHUAL LE CHUPO LA SANGRE A MI ABUELO(POR: MARÍA TERESA MORENO)

tarjeta de ma teresa moreno

 

Hace como cinco años ese maldito nahual o criatura nocturna del diablo terminó con la vida de mi abuelo succionándole la sangre. Como cada noche lo visitaba, hasta que terminó con él, creemos que si hubiéramos aprendido a bloquearlo lo hubiéramos matado desde antes de que él lo hiciera con mi pobre viejo…

Vivo en un ranchito llamado el castillo, perteneciente a Jalapa Veracruz México, allí todas las noches bajaba del cerro esa maldita criatura a terminar con mi abuelo pues estaba sedienta de su sangre. Todos mis tíos y abuelos vivíamos en un mismo terreno, pero en casa separadas, todo era tranquilidad hasta que un nahual comenzó a visitar a la familia. Era un poco extraño que casi después de apagar las luces se escuchaba como del cielo bajaba como un ave para caer en los techos de las casas los cuales eran de metal. Después de unos minutos rasgaba el techo, posiblemente era un jaguar o una onza porque los perros le temían y nosotros para no salir lastimados no salíamos a investigar hasta el amanecer.

Primero está criatura quería entrar a la casa de mi tía porque era viuda, pero le costaba mucho trabajo por que tenía varios hijos y estos no le permitían el ingreso, él niño más grande de la casa en su curiosidad una noche se asomó y vio como primero llegó un guajolote volando y antes de tocar el piso se convirtió en un jaguar, pero como tenían muchos perros este salió huyendo hasta perderse en la selva. Al amanecer platicaban mis tíos que nos estaba rondando un nahual que posiblemente quería robarse a la tía viuda Esther, porque este animal rondaba esa casa, pero la verdad era otra. Esa noche colocamos ajos en la puerta, piedras con agua bendita y círculos con sal, cosas para impedir que a cesará, gracias a Dios ya no se apareció en nuestro techo.

Ese nahual dejó de molestarnos unas noches, pero ahora se interesó en mi abuelo Tomás, un pobre viejito de 80 años. El abuelo a pesar de ser una persona muy grande tenía aún fuerzas y no usaba bastón, pero día a día este enfermaba inexplicablemente al grado que nos comentó que era visitado por una sombra cada noche que lo mordía ya que el sentía sus colmillos, por eso el amanecía con hematomas y como golpes en todo su cuerpo. Mi abuelo vivía y dormía solo en su casa y comenta que al apagar la luz todas las noches algo entraba por arriba del techo y sentía como le extraía la sangre, no se podía mover al principio, hasta que este saciara su hambre para después marcharse huyendo entre los árboles. Nosotros al viejo lo veíamos cada día más flaco, ojeroso, enfermo, cansado esto nos preocupó y lo llevamos al doctor donde le diagnosticaron anemia y baja producción de glóbulos rojos en su sangre. Ese diagnóstico no lo creía mi primo y decidieron quedarse todas las noches a dormirse con él para cuidarlo

Así que mi tía y mi primo se quedaron a dormir con él esa noche. Antes de que el abuelo se durmiera le lavaron los brazos y pies con agua de sal, ajo, agua bendita esto para que pudiera dormir mejor así que apagaron la luz y a dormir se dispusieron, el abuelo comenzó a rezar en lo oscuro y en el momento de hacerlo sintió una pesadez que lo dominaba y lo quería adormecer, pero lo que rezaba no le permitía caer rendido, así que él estaba despierto pero inmóvil esa noche que llegó nuevamente el nahual

El pobre viejo escucho como algo llego volando primero como ave, bajo del cielo y cayó en el techo en forma de animal terrestre para en minutos entrar a la casa que estaba en total oscuridad, de pronto sintió como algo se arrastró por debajo de la cama y se fue metiendo entre las cobijas para llegar a la altura de su pecho, ese animal jadeaba y hacia un ruido que al viejo aterraba en eso le comenzó a morder un brazo y a beber su sangre, pero allí mismo quedó el nahual bloqueado por qué era una de las partes donde se lavó con sal y agua bendita. Como pudo grito y alertó a las personas que lo estaban acompañando, mi primo se paró en segundos y tomó su machete bendito, mi abuelo sujetaba con fuerzas a ese animal que había sido engañado con una vieja técnica para tumbar brujas, por su parte el viejo no dejó de sujetar al animal y al prender la luz cual fue su sorpresa de todos al descubrir que era un tlacuache pero con cara de humano.

De hecho, ese animal tenía el rostro de un vecino que era brujo chaman y con quien mi familia tenía problemas muy fuertes por los terrenos donde vivíamos.

Justo cuando mi abuelo le iba a preguntar el motivo por el cual cada noche lo visitaba y le chupaba la sangre, mi primo tomó su machete y sin darle tiempo de nada lo partió por la mitad, allí este mostró comenzó a desangrarse y aun así partido a la mitad este tlacuache nahual se trepo a la pared y hacia todo por escapar de la muerte le estaba llegando. De nuevo mi primo al tenerlo cercas lo terminó por asesinar, durante una hora pensaban que hacer con el mutilado cuerpo de ese brujo, al final optaron por echarle sal y bañarlo con ajo para sepultarlo en el patio antes del amanecer. Allí juntaron a todos los familiares que no creían tal historia y pidieron que lo desenterráramos para que todos vieran quien era el vecino que lastimaba al abuelo Tomás, cual fue la sorpresa que al destapar la tumba donde dejamos al nahual este ya no estaba allí y ni señas de él, no lo podíamos creer. Mis tíos más grandes cuentan que sólo él diablo, las brujas y otros nahuales pueden quitar los bloqueos y revivir a los nahuales ya que estos no pueden ser enterrados porque en su mayoría son seres que no merecer un entierro o una cristiana sepultura, en pocas palabras no son dignos de la tierra de Dios

Dejamos todo ya por la paz, pero dos noches seguidas volvió a regresar este demonio nahual y volvió a chupar a mi abuelo hasta que terminó de vaciarle su sangre y el humilde viejito amaneció sin gota de ese vital líquido lo que le ocasiono esa muerte instantánea.

Al abuelo lo mataron por encargo ya que este brujo nahual que se convirtió en tlacuache tenía esa misión por parte de gente cercana que conocemos y en verdad es peligrosa, allí desde hace años la familia se peleaba a machetazos por las tierras y al final de cuentas el brujo cumplió su objetivo y de nada les sirvió porque vendimos esas propiedades y abandonamos el pueblo por temor a una venganza más grande por haber tratado de dar muerte a ese tlacuache nahual una criatura del diablo…

-Relato #389, escrito y adaptado por Chemo San Juan de eventos reales de Jovanny Cruz.

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