LA SEÑAL(POR: MARCO CERVERA)

MARCO CERVERA

 

Penetra los montes

El sonido del tunkul.

Tam,tam,ta,ta,tam

Tam,tam,ta,ta,tam.

Rodeada está

La ciudad del Dzul.

La tierra hierve, el sol abraza,

Tam,tam,ta,ta,tam

Las manos sudorosas,

La mirada fija contra el cielo azul.

Tam, tam,ta,ta, tam,

El viento   mueve

Las copas de los árboles.

En mi pecho, en mis sienes, en mi cara;

Percibo la señal…

No muevo ni un centímetro los pies.

José, fusil en mano

Corre a esconderse.

Las hojas y el polvo saltan

Y lo acompañan.

Al abrigo de un ramón espera la señal.

Una gota me toca el pecho,

muchas más el cabello.

Pronto sobre las hojas de los árboles

Y los techos de las casas;

Se escucha el agua sonar,

Huele a tierra mojada,

Es hora de volver y sembrar,

Es la señal esperada.

“La vida antes que nada”

Creo en un Dios de esperanza.

Entre las hierbas queda el fusil olvidado.

Empuño con fuerza el machete,

Ansío pronto llegar, mi mujer,

Mis hijos, la milpa me esperan.

Saldré en la madrugada

Antes de que el sol brille a plomo.

Surco, semilla que se vuelve brote,

Hojas, espiga, mazorca, elote.

Es la respuesta a mi lucha,

Siempre ha estado presente.

El que trabaja, come;

Si yo amo, Dios responde.

Recuerdo que:

Vi morir a mis hermanos

Frente a las torres de piedra.

Los cañones vomitaban

Inmensas bolas de fuego.

Clave en el vientre del blanco

Mi machete hasta matarlo.

Suplicaba agonizante;

-que perdonen a los niños-

Entendí, más no importaba,

Yo debía aniquilarlo.

La gran puerta de la iglesia

Había sido derrumbada.,

La orden se dio de pronto:

-A todos los hombres cuchillo-

Se escuchó un repique de tambor

Y una voz que anunciaba:

-es la tropa de Cecilio-

El saqueo se detuvo,

el general ya llegó.

Era un hombre muy severo

que nunca hablaba español,

sus “Paches” habían muerto

mostrando siempre valor.

Impresionaba mirarle,

Cada uno de sus dedos,

los huesos de sus manos,

y hasta su andar

parecían afectados,

por una fuerza interior

que manaba de sus ojos.

De un rápido vistazo

reconoció el panorama,

todas las casas quemadas,

los pozos segados,

y las milpas mancilladas.

Llamo a cabecilla

de tanta destrucción,

reunieron a la tropa,

y así nos arengó:

-luchamos hasta no sentir,

Hasta acabar con aquel

Que lo nuestro aniquiló.

No caigamos en el error

De exterminarlo todo

Llevados por el rencor-

-respetemos la vida del que nace

Del que no levanta un arma,

Y no apoya al opresor. –

-no hagamos lo que ellos,

Nos han hecho por sistema. –

Un zumbido sordo terminó la arenga.

La tierra ardió y la metralla

busco con hambre las carnes.

La tropa corrió a resguardarse

En posición defensiva.

Después vino la señal.

Cada uno ya sabía su destino aquel día.

Montando sendos caballos

Dejamos lejos Thó,

José va a Chan santa Cruz.

Yo en la mente solo tengo

Mi casita en Bacalar.

Uno de los más significativos pasajes de la llamada “Guerra de Castas” fue el abandono del sitio a Mérida, por la falta de suministros de los combatientes Mayas, pues ellos, al no ser un ejército organizado tuvieron que regresar a sembrar sus milpas, dándole así a las huestes Virreinales Yucatecas oportunidad de reorganizarse.

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s