LO QUE EL CORAZÓN ME DICTA(POR: RITA ELENA VÁZQUEZ PEÑA)

R-3

LAS AVENTURAS DE FLORIPONDIA, LA GALLINITA VALIENTE

Capítulo IV

 

 

La luna se asomaba y fue testigo de amena plática entre el apuesto gallo Rolando y Floripondia, la más bella del gallinero. Noches románticas como esa, se repitieron en varias ocasiones, con dulces acontecimientos, que incluyeron el emocionante momento del primer beso.

Floripondia y Rolando unieron sus vidas un veintiséis de enero. Aquel día no podía estar más bello: Las amigas de la gallinita  organizaron todo para que el patio luciera cual envidiable salón de fiestas. Los polluelos formaron una valla para que los recién casados desfilaran felices, con la sonrisa de pico a pico. Los pétalos de flores eran suave alfombra para el primer baile y así transcurrió la tarde entre risas y momentos felices.

Don Roch, padre de Floripondia,  tenía sentimientos encontrados: por un lado, feliz porque su hija formaría su propio hogar y por otro, un poco triste porque ésta ya no viviría con él. Su hija había sido su  fiel compañera en momentos buenos y tristes, como aquel fatal día en que Librada, la esposa de Roch, pereció por culpa de Cornelio, líder de aquella salvaje manada de zorros.

Pasaron los meses y la feliz pareja tuvo dos hijos, los cuales heredaron la gallardía de Roch y la belleza de Floripondia. La polluela Cassandra  era muy soñadora y siempre les  decía a sus papás  que apenas creciera, se iría por el mundo a explorar otros horizontes. Alan, el otro hijo, deseaba ser como su abuelo Roch, sabio y líder de la comunidad.

Así transcurría la vida tranquila de aquel gallinero, cuando el dueño se vio en aprietos económicos y decidió vender parte de la comunidad gallinesca. El rumor rápidamente corrió y todos entraron  en pánico: ¿Qué sería de ellos sin el amparo de don Juan, el generoso dueño del rancho?

Titán, aquel perro al que una vez Floripondia le salvó la vida, se enteró de este problema y decidió devolverle el favor a su amiga. Fue a verla y ambos urdieron un plan de escape. Sabían que el peligro estaba a cada paso que darían, pero todo era mejor a que la familia se separara, les aterraba pensar en un futuro incierto.

Acordaron huir  en la primera luna llena, la cual sería en unos días más.

Esta historia continuará…

 

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s