LA NIÑA QUE BUSCA A SU MAMÁ(POR: MARÍA TERESA MORENO)

tarjeta de ma teresa moreno

 

 

Esto sucedió hace más de 3 años.

 

Soy amante de las películas de terror y todo lo que tenga que ver con el género, pero nunca me había sucedido alguna experiencia paranormal hasta después de ese día…

 

Una tarde mi padre llegó a la casa después de su trabajo. Mientras estábamos sentados en la mesa cenando, mi padre nos contó que en el taller donde trabaja rondaba el espíritu de una niña que les hacía travesuras; les apagaba los focos, la televisión, cerraba puertas, movía cosas, e incluso algunos de sus compañeros decían haber visto una figura caminar.

 

A mi madre y a mi nos conmovió mucho, pues me da lástima saber que hay espíritus de niños que no descansan en paz.

 

Al día siguiente, mientras tomaba el desayuno junto con mi mamá, la noté muy extraña, como seria y a la vez cansada, le pregunté que era lo que tenía y ella me dijo que en la noche mientras dormía, despertó porque sintió que se ahogaba.

 

Al abrir sus ojos tenía su cuerpo tan pesado que no se podía mover, intentó despertar a mi papá pero era inútil pues dice que le apretaron del cuello y que no podía hablar.

 

Fue entonces que empezó a sentir unas pisadas alrededor de ella que hundían la cama y una voz en su oído que le dijo: “mami, aquí estoy”, en cuestión de segundos la sensación en su cuerpo desapareció y la cama volvió a su estado normal. Mi mamá estaba asustada, tanto que despertó a mi papá y le platicó, pero él le dijo que había sido una pesadilla, y en forma de broma le dijo: “se te subió el muerto”.

 

Lo curioso es que antes de que ella despertara dice que soñó con una niña que nunca antes había visto, su aspecto era escalofriante y había alguien atrás de ella como una sombra negra.

 

En fin, cuando me lo platicó sinceramente sentí un terrible escalofrío, pero gracias a Dios no le sucedió nada.

 

Al paso de los días, mis padres se fueron a una fiesta, y yo me quedé sola en la casa viendo películas, cuando eran las 2 de la madrugada, empecé a tener mucho sueño, los ojos me pesaban así que decidí acostarme para dormir.

 

Mientras me acomodaba recuerdo que alguien habló, sentí un poco de miedo pero no estaba segura si era por el ruido que hacía al acomodarme en la cama, me quedé callada poniendo atención pero todo se escuchaba en silencio, así que volví a cerrar los ojos para dormir.

 

Unos segundos después, a la altura de la cocina, escuché la voz clarita de una niña que dijo: “¿mami?”.

 

Sentí un terror horrible, estaba completamente segura que ahora si lo había escuchado, mi perrita que vive adentro con nosotros, empezó a actuar muy extraño; ladraba mucho y chillaba como nunca lo había hecho.

 

En cuestión de segundos tomé mi celular y le hablé a mis papás llorando que regresaran, estaba muy asustada. Cuando colgué con ellos escuché unas pisadas muy fuertes caminar por el pasillo de afuera de mi cuarto, ya no estaba tranquila ni quería moverme de la cama, mi miedo era enorme.

 

Dos horas después llegaron mis papás, para mi fueron las dos horas más eternas de mi vida.

 

Poco a poco fuimos presenciando cada vez más este tipo de situaciones, incluso estoy segura de alguna vez, haber visto una sombra detrás de la puerta de mi cuarto, como si estuviera observandome, también sentía que mientras me bañaba algo me tocaba, era espantoso.

 

La mayoría de las veces me despertaba en las noches para dormir con mis padres.

 

Está situación nos estaba agotando tanto, si bien nos iba lográbamos dormir 2 o 3 horas, era horrible el cansancio y mi madre cada vez se veía peor.

 

Un día, mi mamá le platicó a mi abuela lo que sucedía en la casa, ella estaba preocupada pues decía que nuestro aspecto era muy enfermizo, ella logró contactar a una de sus amigas que sabía del tema y le contó nuestra situación.

 

La señora le dijo a mi abuelita que se trataba de un espíritu malo, porque cuando son malos se roban la energía de los que estamos vivos, dejándonos sin fuerzas.

 

“A veces los espíritus se hacen pasar por seres queridos, o por almas inocentes para que tu estés en un estado más vulnerable y es cuando se aprovechan para atacar.”

 

Nos recomendó alejarlo colocando recipientes con agua debajo de las camas, y unos zapatos cruzados en la entrada de las habitaciones, rezando cada noche la oración de la magnífica.

 

Hicimos todo eso y gracias a Dios, el día de hoy estamos más tranquilos… Posiblemente aquel maligno espíritu se fue a otro hogar.

 

Anónimo TOMADO DEL PORTAL DEL MIEDO

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