EL NIÑO(POR: MARÍA TERESA MORENO)

tarjeta de ma teresa moreno

 

 

Esto sucedió hace muchos años, en la casa vivíamos mis padres y mis cuatro hermanas.

 

Vivíamos en una casa relativamente grande, donde con frecuencia pasaban cosas extrañas, por así decirlo paranormales, como por ejemplo, cosas caían sin explicación, a veces de reojo notábamos sombras pasando hacía un lado, etc. Pero no es nada comparado con lo que a continuación les voy a relatar…

 

De mis cuatro hermanas, a una de ellas le llevo sólo dos años y medio, así que crecimos juntas, con frecuencia peleábamos y a veces no nos llevábamos bien, sin embargo había momentos en que jugábamos y nos divertíamos como cualquier par de niñas.

 

Con frecuencia nos quedábamos solas en la casa, ya que mi padre trabajaba muy lejos y la mayoría de las veces llegaba hasta tarde, y mi mamá era una persona muy activa, se iba al mercado desde temprano para preparar la comida y en las tardes se iba a tomar varias clases. En ese entonces ella tenía 13 años y yo tenía 15.

 

Un día, eran ‪las tres de la tarde y estábamos nosotras dos solas en la casa, nos encontrábamos en la recámara jugando a lanzarnos cosas, no recuerdo muy bien exactamente qué nos lanzábamos, yo le estaba dando la espalda a un tocador que tenía un espejo muy grande, y ella estaba frente a mí.

 

Estábamos riendo cuando de pronto a mi hermana le cambió la cara, una cara como de asombro y asustada a la vez, me señaló con el dedo hacía el espejo, y gritando dijo “ahí hay un niño”, mientras de sus comenzaron a salirle lágrimas.

 

Yo quedé petrificada, tenía miedo de voltear y me quite rápido de donde estaba, al voltear no vi absolutamente nada, pero mi hermana no paraba de llorar, así que la tomé de la mano y la saqué rápido del cuarto.

 

Nos salimos a la calle y nos quedamos sentadas en la banqueta frente a la casa esperando a que llegara mi mamá o alguna de mis otras hermanas.

 

Intente tranquilizar a mi hermana, pero era inútil estaba muy aterrada al igual que yo. Al llegar mi madre a la casa, le contamos lo que había sucedido y se preocupó mucho, pues ella sabía que no mentiríamos, no éramos así.

Pensamos que sólo sería algo pasajero, algún ser, espíritu vagando que se manifestó de repente, pero no fue así…

 

Al pasar los días, estábamos toda la familia reunida comiendo en el comedor de la casa, y mi hermana comenzó a temblar y a llorar de la nada, todos nos preocupamos, pero ella no decía nada, no le salían las palabras de su boca de lo aterrada que se veía. Mi mamá estaba asustada solo le decía “Dime qué pasa!” Y se la llevó de ahí para calmarla.

 

Mi hermana decía que había alguien debajo de la mesa, que hasta sintió donde le tocaron del pie, al voltear hacia abajo ahí lo vio. Mi mamá regresó al comedor con una cara de espanto y al fijarse hacia abajo de la mesa comenzó a decir “Déjala en paz!” Muy molesta, pero no había nadie ahí.

 

Le preguntamos a mi hermana que como era, y ella nos dijo que era un niño que tenía la boca deforme, aparte tenía puesta una carrillera.

 

Conforme pasaron los días, mi hermana volvió a verlo en varias ocasiones mientras se encontraba sola, ella se veía diferente, tenía su cara demacrada, parecía que tenía mucho tiempo sin dormir bien. Procuramos no dejarla sola, porque tenía mucho miedo de estarlo, aparte de que últimamente parecía que aquel ser se aparecía cuando ella no estaba con nosotros.

 

Mi hermana había dejado de comer por algo que parecía impedírselo, mis padres muy preocupados por esta situación, decidieron consultarlo con una hermana de mi papá que es curandera, hace limpias y esas cosas raras.

 

Al ver a mi hermana lo primero que dijo fue que alguien estaba tratando de hacerle un mal muy grande. Mi hermana estuvo yendo con ella a varias sesiones para quitarle ese horrible mal.

 

En su última sesión, le dio una paloma para que tomara entre sus manos y le dijo que cuando ella le hiciera una seña la soltara para que la paloma se fuera volando llevándose todo el mal que rodeaba a mi hermana.

 

Comenzó haciendo unas oraciones, después le aventó a mi hermana como un agua por todo el cuerpo y al hacerle la seña mi hermana soltó a la paloma, pero nos quedamos pasmados al ver después de que mi hermana soltó a la paloma, el ave cayó inmediatamente muerta.

 

Después de esto y todo el sufrimiento por el qué pasó mi hermana comenzó a tranquilizarse, hasta la fecha no ha vuelto a ver aquella siniestra figura disfrazada de niño.

 

Todo comenzó a ser un poco más normal, aunque de vez en cuando, nosotras sus hermanas, soñábamos con un niño que jugaba en el patio, pero este niño se transformaba en una figura más oscura y quería hacernos daño, eran pesadillas horribles.

 

En una ocasión, una de mis hermanas soñó que algo salía del ropero de su cuarto, una figura oscura que trataba de ahogarla con la sábana, al despertarse mi hermana asustada por la pesadilla, tenía la sábana en su boca, como si aquel sueño hubiera sido real.

 

Tomado del Portan del miedo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s