UNO A UNO(POR: JOSÉ GARCÍA)

JOSÉ GARCIA

 

“Diez  segundos para el final, los postes de  2  metros; como tsunami se volcaron hacía mí. Intente la jugada que había practicado, y cerrando los ojos hice el tiro, al momento que  un grito seco se oyó en las gradas…”.

–¡Jaime! ¡ Terminaste de sacar la basura!.

La voz de la jefa me desconcentró, haciendo que erre el tiro del gane. Algún día, ninguna distracción….

–¡Ya escuchaste chamaco!…

Me tenía amarrado de las agujetas. Pero todo lo vale con tal de jugar básquetbol. Mi padre antes de partir al cielo me lo inculco viéndolo jugar, saltar como gacela, y su dedo pulgar en alto señalándome  después de cada canasta…me motivo. En la escuela, me condicionaron para formar parte del equipo por no contar con  un requisito.  ¡¡ Prioritario!!…

Sí, lo supe siempre. Mi estatura no era la adecuada. Pero; era pura envidia, porque  las jirafas de mis compañeros el polvo solo olían. En estos días jugaremos la final de escuelas nacionales.  Aquí estoy listo para demostrar que uno se mide de los pies hasta  arriba.

Cuando toco la cicatriz de mi ceja derecha, la fortaleza en mis movimientos me hace volar. Si no fuera por Diana– que recupero los tenis del bote de basura, aquel día que los grandulones me oprimieron en la visoria y me hicieron quedar mal– no sé qué hubiera hecho.

Diana. ¿Que, quien es ella? .Mi  Maestra de Español de España .Delgada y altísima, donde el mar se sentía en su mirada, y parecía que el cielo le iluminaba su cabello dorado, dorado. Sé me correspondía, lo veía en la manera de acariciar mi pelo después de cada acierto en su clase. ¡Ja!

Y cuando me fue a ver entrenar, los aplausos, las porras, y… Y, la decepción.

Me entere que el entrenador es su novio, y aquel lapsus me costó la cicatriz.

— ¡Ah! ¡Pero ese beso! …

Todo ello suscitaba intensos sentimientos que combine con jugadas mágicas. Y aquí estoy, en la selección escolar dispuesto a mostrar el legado de mi padre.

Golpes, gritos, empujones de mastodontes de casi el triple de mi talla. El juego esta parejo. En la banca miraba los zapatos de mis compañeros todos de marca y enormes, veía los míos, despintados y reducidos.  Un fuerte golpe saca del partido a la estelar, el coach mira a los de la banca, se juega su barbilla como pensando…!ya me jodi ¡.

Me señala con su dedo, volteo  a ver, lo miro y….

–¿Qué carajos buscas?– ¡Quieres jugar enano!–. Jalándose los cabellos me dice.

En el centro del campo hacemos” team back”. Mis ojos buscan el cielo entre extensos árboles, sudo a cantaros,  y más, cuando el capitán me señala para que haga el último tiro. Me voy tropezando, sólo veo la cara del coach borrándosela con las manos. Mis pies se pegan al piso, me aturdo y justo en el momento que una voz angelical desde algún espacio grita mi nombre, la  sigo  y la bendita pelota da en mi rostro. ¡Era Diana!…mi Diana que me lanzó un beso. Recupero la esférica, corro, miro el reloj a punto de quedar en ceros. Uno a uno, la canasta  y yo .Mi enemigo me resta visibilidad,  dos pasos a la derecha y quien sabe cómo, doy  un giro al lado contrario  que hace evadirlo, los gritos de …!Tira¡  ¡Tira!

La pelota va girando…girando… ¿ Y ?

–¿Hola, me das tu autógrafo…?

Una sonrisa de quince años ante mí.

–Claro, con gusto– ¿Tu nombre?.

— Diana.

 

FIN.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s