CORRÍ LA ANTORCHA PERO SIGO IGUAL ( POR:LUIS CHAY CHUIL)

Es impresionante la cantidad de antorchistas que cada año recorren las poblaciones o se dirigen a otros Estados de la República, con sus consabidos riesgos y que cada año deja lesionados o se cobra algunas vidas, lamentablemente.

Reconozco y admiro su entereza así como su perseverancia, pues hay quienes desde corta y hasta edad madura cumplen con esa tarea que les mueve, ilusiona y motiva a dedicar su cansancio y sacrificios durante su recorrido.

La prensa, en sus diferentes facetas, ha dado cuenta, como cada año, de muchos que cumplen con esta manda, promesa, manifestación de fe o, lo digo con todas sus letras (que perdonen quienes puedan ofenderse), actúan como “Vicente”  (van hacia donde va la gente).

Enumero estas “motivaciones” para hacer el recorrido antorchista porque hay quienes lo hacen para cumplir con una manda: un intercambio, lo cual traduzco como un te doy y me das, te ofrezco mi “sacrificio” para que me vaya mejor, mi mala suerte se acabe, mi novia… y otros más etcéteras que, usted amigo(a) amiga lector(a) pueda añadirle.

Los segundos (promesa) son los que “devuelven” un favor pedido el año anterior por haber recibido uno o todos los beneficios pedidos como una meta que anualmente se propusieron cumplir. Aquí hay que rescatar que su motivación no está lejos de la fe auténtica.

Quienes corren por fe les manifiesto toda mi admiración y respeto, pues su objetivo no es lucir una camiseta, recibir viandas durante su trayecto, la posibilidad de salir en una foto o imagen en algún medio de prensa o, que la novia(o) caiga rendido a sus pies de admiración por tanto esfuerzo como muestra de amor… Con lo anterior ya no tengo que describir a quienes corren por seguir a “Vicente.

Mi reconocimiento a todos los que con fe sincera y corazón cada año esperan el día de esta advocación mariana para manifestar su fe a la Morenita del Tepeyac, y ojalá nunca decaiga, a pesar de todos los contratiempos, dificultades y de más obstáculos; incluidos desplantes de algunos clérigos que deberían ser los primeros en promover y arropar este tipo de manifestaciones de fe que en muchos casos hasta a ellos les falta por miles de kilómetros…

Ah, pero aún no terminó, también a los antorchistas les tengo su parte…, Ojalá que toda el empeño, no me refiero a las prendas que dejaron “encomendadas” para cubrir sus gastos de lo recorrido que se propusieron. El Dios verdadero no sabe de economía, para él un  corazón sincero no tiene precio.

De nada servirá tanto esfuerzo, rollo, faramalla, intento de conquista amorosa o conseguir cualquier favor deseado si después de estos días la vida loca sigue igual; este recorrido y muestras de devoción debe ser la punta de lanza para ser mejores, cambiar el entorno y construir una sociedad mejor, pues después de casi quinientos años es absurdo que en lugar de mejorar y cuidar el planeta le sigamos dando en la m…ás lamentable pista para vivir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s