¿POR QUÉ TANTA IRA?

FOTO OFIC RAÚL CUADRO

Por: Raúl R. Dzul Paredes.-

¿Alguien piensa en serio que se puede avanzar en la resolución de los problemas de la sociedad, soslayando o mediatizando ese cáncer social que conocemos como corrupción?

La respuesta parece afirmativa. Porque en relación a la gravedad de la enfermedad, se nos hacen bien limitadas las medicinas, léase propuestas, que los principales contendientes nos ofrecen. Algo así como aspirinas, o en el mejor de los casos meros desinflamatorios para atacar tan peligrosa enfermedad.

Los candidatos, tanto del PRI como de MORENA, insisten en sustentar con su supuesta y personal solvencia moral  sus hipotéticas gestiones de gobierno; suficiente vacuna para garantizar  la inmunidad a ese mal.

Muy curioso que el priísmo acuda a esa propuesta, pues una y otra vez ha criticado el voluntarismo de AMLO como estrategia para acabar con la corrupción. Pero esa y no es otra cosa lo que ahora insinúa en el spot en el que Meade intenta vender que no está manchado, excepto, en sus propias palabras, “sólo por su vitíligo”. (Sugiriendo, que a fin de cuentas aquello y su corrupción por omisión, por decir lo menos, son manchas blancas y no cuentan).

Consideramos que hay buenas razones para estimar que un Presidente de la República honesto y responsable es precondición para iniciar el control a niveles inocuos la corrupción; sin embargo, es indispensable agregar la construcción de instrumentos sólidos que aseguren que el combate y el control no descansarán en personas. A fin de cuentas, por mucho que duren, son pasajeras.

A estas alturas de la campaña parece imposible que el candidato priista y asesores no se  hayan percatado que la ira por la corrupción es real y que la hipótesis de Enrique Peña de que solo era un problema de comunicación, era y es un sofisma. Rectificar implicaría romper no sólo con su protector sino con el entramado de promisoria potencia que han querido vender a un pueblo, precisamente sin dinero.

Por otra parte, Ricardo Anaya propone, al estilo de países como Guatemala, poner en manos extranjeras la fiscalización de los asuntos públicos y sus dineros. A contracorriente de nuestra propia historia que ha luchado y peleado contra la injerencia extranjera. Una propuesta tan inviable que no vemos cómo aguante su primer planteamiento en las cámaras.

No podemos soslayar la construcción de instituciones necesarias para combatir la corrupción, por ejemplos: la que administra la Ley de Transparencia, la Ley General del Sistema Nacional Anti- corrupción, el Fiscal Anticorrupción, e incluso iniciativas ciudadanas como Tres de Tres, etc., etc.

Que el volumen de la ira social alcance niveles alarmantes explica por sí solo el rotundo fracaso de las mismas. La impunidad es mayor sólo porque la cantidad de procesados, siendo tan alarmante, no refleja la cantidad de los que mínimamente debieran enfrentar cargos, pero que se pasean como nuevos ricos o magnates en sus municipios, incluso en el extranjero.

Tampoco podemos pasar por alto el patético episodio de cuando Peña Nieto nombra e instruye a su cuate Virgilio Andrade para que investigue si en el caso de la construcción de la llamada “casa blanca” se cometió algún tipo de corrupción.

Un poco más adelante, la peripecia de pretender nombrar en automático al entonces Procurador Raúl Cervantes como el primer Fiscal de la Nación, hecho que acuño el término del “fiscal carnal”.

Y recientemente nos ha admirado el desparpajo con que la comisionada y ex presidenta del INAI, Ximena Puente, fue designada candidata a diputada plurinominal por el PRI. Vaya nivel de transparencia de una institución supuestamente concebida para combatir la corrupción. Así o más clara la complicidad inherente. Ni la burla perdona.

La corrupción no es un asunto de personas que traicionan o decepcionan a su partido o a la sociedad. Sospechamos a quien o quienes conviene considerarlo así. Pero no es a la gente.

Luego se preguntan: ¿Por qué tanta ira?

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s