CAMINO A LA HUMILDAD…

 

 

Por Luis Chay Chuil/

 

La humildad se labra cuando uno se atreve a auto-examinarse y valora las cosas que tiene por delante: ¿Mi vida me lleva a mi objetivo?¿Esto me hará feliz? ¿Me ayuda en el camino de la vida que pretendo o es un espejismo? ¿Sintoniza mi conciencia con lo que luego llevo a cabo? Y entonces se llega a un punto importante: aceptar que no se es perfecto.

A nadie le gusta que le pongan el foco sobre los defectos, pero tiene que ser uno mismo quien se haga el propósito de conocerse a sí mismo. No hay que temer inspeccionar el interior, sumergirse e ir descubriendo cómo está el propio “fondo marino”. A veces será una barrera de coral, pero otras veces se encontrará aspectos negativos. Así que hay que ser valientes y llevarlos a la superficie para arreglar lo que haga falta.

Humildad es aceptar en lo que uno se ha convertido y poner los medios para salir de esa situación. A veces hará falta una grúa para remover todo eso. Y hay que ponerle nombre a esa grúa: pedir perdón, rectificar, buscar ayuda de otros, reconocer en público o ante una persona concreta lo que hemos hecho mal, luchar contra una adicción. Asumir que hay un presente que no nos gusta, pero es real.

El humilde pide ayuda de alguien que lo guíe en lo fundamental, puede ser la madre o el padre, un hermano, un primo, un amigo íntimo, un sacerdote, un psicólogo, un psiquiatra. Alguien que ve desde fuera pero va a favor porque quiere para uno la felicidad.

En ocasiones tratará con guantes de seda, pero en otros será preciso un bisturí. El humilde es quien debe mostrar la herida para que se pueda limpiar lo malo, que recuerde cómo se manifiesta su vanidad, qué tanto de pereza tiene, por qué no controla su ira.

Con esas características no da miedo convivir con una persona de carácter fuerte o con alguien que mete la pata, porque es muy tranquilizador ver que acepta lo que se le dice y observar cómo resuelve cada conflicto con humildad; unos lo hacen pronto y otros necesitan algo más de tiempo.

El humilde reconoce sus errores y con el paso del tiempo ve mejoras. ¿Cómo se nota eso? Muestra alegría, da las gracias, es empático y se compadece. Lo que puede ayudar a eso es “visualizar” a alguien que sirva como modelo. Conocer su vida, leer su biografía, estudiar cómo se desenvolvía ante las situaciones que se le plantearon.

No hay un modo único de ser humilde, pero hay coincidencias en algunos rasgos comunes que a continuación describo, que pueden servir, no por ser especialista, sino porque la vida me ha dado oportunidad de oír de otros, y en algunos me han presentado en el camino gente a la que he tenido el gusto de conocer y han aportado mucho a mi vida. Desde luego que hay más, esto sólo es humilde opinión, para no desentonar en el tema.

Alguien que es humilde desprende humanidad, léase como alguien a cuyo alrededor el clima es agradable: familia, vecindario, población, amistades, sector profesional, empresa… Tiene sentido del humor.

Anima a otros, pero sin buscar el beneficio único de sí mismo, contagia a los demás, transmite experiencia con generosidad, valora lo que hacen los demás… Es motor para otros.

Compagina la humildad con liderazgo, pues alguien así atrae como un imán, mueve a actuar ¿Tengo que enumerar ejemplos?, no creo, todos los días, en nuestros diferentes ambientes, encontramos alguno. Además, el tiempo da la razón al humilde porque consolida sus obras y se ven mejor los frutos de aquello que en su caminar construye sin hacer ruido.

Quien es humilde por naturaleza o por propósito no tiene miedo de pedir lo que necesita, dar gracias, elogiar a quien lo merece, ni pedir perdón cuando haya obrado mal. En este punto me hago una pregunta: ¿la humildad se trae de nacimiento o se va construyendo? Es buen material para una próxima reflexión. Así que toma tu mochila y emprende al camino a la humildad, pero por ahora ya… ¡he dicho!, pues ya están durmiéndose por leer todo este rollo… ¡Adiós!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s