JUSTICIA

 

 

Por Lizet Carrillo Lara/

 

Mérida, Yucatán, fraccionamiento Los Héroes, triste y tenso primero de enero de 2018.

 

Un hombre al volante, el alcohol corre por sus venas, sus reflejos se vuelven lentos, escucha un fuerte ruido, a lo lejos mira a un pequeño en el suelo. La culpa invade su corazón, siente miedo al castigo, odio hacia sí mismo y hacia los demás. Huye, se esconde, alguien lo busca…

 

Un niño caminando, la calle está oscura, siente un gran impacto, su cuerpo se llena de dolor, en su mente no alcanza a comprender; la pena, tristeza, impotencia le invaden…

 

Unos testigos observan el sufrimiento de un niño a causa de un hombre alcohólico que huye. Se conectan con ese niño que llevan dentro, recuerdos de su vulnerabilidad vividos en su infancia se hacen presente, aparecen emociones de tristeza, desconfianza; un deseo de encontrar lo justo surge muy dentro…

 

Hombre, tienes que saber que existe la compasión hasta para los peores ofensores. Abre tu corazón, asume la responsabilidad de tus actos y sé misericordioso contigo y con aquellos a los que has dañado.

 

Niño, necesitas saber que tu esencia es la pureza, la inocencia y la alegría; desde tu fragilidad no pudiste defenderte, por lo que no eres culpable de nada.

 

Testigos, hacen honor al nombre de su fraccionamiento, los felicito por su solidaridad y valentía demostrada hacia un niño desprotegido; sin embargo pese a la gravedad de las situaciones vividas y de lo que con nuestras manos podamos hacer, existe un lugar de derecho que sin duda podremos ver con el paso del tiempo. Cuando movemos un dedo para dañar o hacer mal a alguien intencionalmente, lo único que conseguimos es alejarnos de la justicia que tanto buscamos, y demostramos que no estamos preparados para recibirla.

 

 

Más allá de la culpa, el sufrimiento y la frustración, siempre hay un lugar de silencio, puro, espiritual y de una gran paz que podemos encontrar cuando abrimos el corazón para que fluya el amor. Alumbremos la mente para que palabras y obras que salgan de nosotros sean de compasión.

 

Tarde o temprano la justicia siempre llega y será para el bien del hombre, del niño y de los testigos, para ellos y para ustedes, un gran abrazo de luz para su alma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s