PIÑATA DE 8 PICOS

 

 

 

Cuento por Sonia Mayllend .

 

¡Hoy si le pego a la piñata, no le aunque me dé el tepalcate en la cabeza y me descalabre!

–¡Abuelita! Era uno de sus nietos quien la llamaba sacándola de su retraimiento.

– ¡vámonos a la cochera, ya están preparando la olla para hacer la piñata como tú la querías! Isaac le ofreció su brazo para guiarla, él era todo un caballero y, tratándose de su abuelita, no tenía reparos.

Ahí estaban los hijos, nueras y nietos, todos esperándola. Con los ojos brillantes y una sonrisa amplia,  aspiró profundo llevándose una mano al pecho para soltar el aire despacio, lentamente, como si con ello retardara el paso del tiempo para que duraran un poco más esos seis segundos, mismos que bastaron para recordar una navidad de su lejana infancia y su memorable piñata.

En la mesa estaba todo dispuesto para forrar la olla de barro y darle forma de estrella. Papel periódico, papel de china, papel lustrina, papel dorado y plateado, cartulina, tijeras, etc., etc. Bajo la mesa estaba el canasto con la fruta, tejocotes, limas, cañas, jícamas, naranjas y una inmensa bolsa de golosinas, todo lo necesario, no hacía falta más.

–Susy, ponte a hacer los cucuruchos y luego los forras, ¡ah! y no se te olvide ponerles flecos con el papel de china, deben ser de unos 40 cm de largo, que sean 10 flecos en cada punta para que se vean muy bailarines. Su mamá,  jocosamente, daba las instrucciones, como imaginando el movimiento

— Mario, tu muévele a la cola que está en la estufa para que no haga grumos y pegue bien.

A sus 12 años, Susy era muy habilidosa para la tarea encomendada, así que ni tarda ni perezosa  se dispuso a cortar la cartulina para los  picos y procedió a forrarlos.

Leyó sus apuntes para no confundirse, ya que cada color tiene un significado según le dijo su tía Ruth.

Rojo = Lujuria

Anaranjado = Gula

Azul = Avaricia

Morado = Pereza

Negro = Ira

Verde = Envidia

Amarillo = Soberbia

Blanco =….

–¡Qué bonita me quedó! Se decía, ya que apenas le dio tiempo para pegarle los flecos cuando se la llevaron al patio,

 

El padrino de Mario y su papá, encaramados en la barda, fueron los encargados de sostener la cuerda y columpiar la piñata. Todos cantaban “dale, dale, daleee, no pierdas el tino, porque… ¡crac!, Susy le asestó un golpe tan duro, que la piñata se rompió y un tepalcate le cayó en la cabeza.

-¡Susy de mis entretelas! Gritó su mamá.

–A ver, que alguien la cargue y la lleve a mi recámara para que la revise el tío Manuel.  El doctor, o sea el tío Manuel, se ajustó los lentes para revisar la herida que la pequeña presentaba en la cabeza y dijo

–No pasa nada, sólo una pequeña descalabrada que se cura con unos vendoletes,  pero eso sí, que no se pare de la cama y que alguien se quede a cuidarla.

La tía Ruth, Madre Superiora de un convento de monjas que pasaría las fiestas navideñas con la familia en sus vacaciones, se ofreció para cuidarla, quién mejor que ella, para tal encomienda.

– ¿Ya ves mi niña? Eso fue un castigo por no aprenderte el catecismo, ¿acaso no sabes que los pecados capitales son 7? Le reconvino la religiosa.

–Ya lo sé tía

–Entonces ¿por qué hiciste 8 picos? Llorosa la niña le dijo.

–Pero tía, tú dijiste que Diosito…

–¡Nada nada qué, no hay perdón que te valga!

–A ver abue. Retrayéndola de sus divagaciones preguntó Isaac.

–Ahora nos dirás ¿por qué insistes en que a la piñata le colocaran una punta de más? Susy, con sus mejillas encendidas de emoción, seguía sonriendo por los recuerdos y viendo que todos estaban atentos a lo que diría, expuso:

“La piñata es el diablo y sus picos son los Pecados Capitales. Un niño con los ojos vendados y su palo, representan a la fe ciega e inquebrantable, listo para vencer al diablo rompiéndola y que su contenido caiga sobre los presentes, como todas las bienaventuranzas que se ganan al derrotar al diablo”.

-Bueno abuelita, eso como que ya lo sabemos todos, ¿pero y el otro pico, el de color blanco?

–Siete por los pecados capitales y el pico Blanco, el octavo. Es por «El perdón de todos los pecados».

Y así debe ser  ¡Mi piñata de 8 Picos!

F I N

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s