YA NO QUIERO SER HUITLACOCHE

 Por Pola Maas.


He llorado cientos frutos de la milpa, el maíz ha quebrantado junto con las quejas que retruenan en el tímpano de la tierra; esa misma ya no sana, no ama ni florece. El chile verde dejó mansito su corazón, tanto que ya no pica ni escupe salivas; los romeritos, impacientes, me dijeron al susurro que no les quite vida, yo tan bruto apagué sus luces.
Las lechugas con su sintonía de flojera se resguardaban de mi apetito; los jitomates sabían ponerse rojitos, pero al llegar con mis andadas se volvieron negros como la peste del viejo. Ni qué decir de las calabazas, que, enamoradas, cogieron con sus raíces mojadas a la patria que yace en el suelo rendida.
Veía un tanto bonito el verde pétalo, el sabor amarillo del elote, el crujir de las zanahorias, el rojo de las especias, el olor del fragmento que recorría mi nariz hasta cazar, comer y dañar toda la milpa.
Entonces, me he quedado sin raíces, sin mis nopales que sabían confrontar mis delitos, sin la tierra húmeda que me abrazaba cada noche para protegerme de algún pesticida o alguna rabia escondida.

Huitlacoche: Especies de hongo que pueden llegar a afectar los cultivos, como algunos insectos (gusano del elote).

Autor: adrixnac

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