¿CÓMO SANCIONAR LA INCAPACIDAD?

¿CÓMO SANCIONAR LA INCAPACIDAD?
Por: Raúl R. Dzul Paredes
Aunque pareciera que el debate del caso Renán Barrera contra ABC & Laising se ha agotado, lo cierto es que quedaron varios ángulos del tema sin abordar, como podría ser la reiterada argumentación de que los jueces habrían fallado apegados a la legalidad pero alejados de la justicia, o en boca de los defensores del ex alcalde panista, “legal pero no moral”.
Esta última afirmación irremediablemente nos recuerda y remite al concepto del “bien común” y porque adicionalmente éste es un principio fundamental de la doctrina social del panismo.
Existen en la bibliografía del tema múltiples ensayos sobre el bien común, sin embargo, para nuestro artículo proponemos, por su sencillez y accesibilidad: La Justicia Social y el Bien Común, elaborado por Juan María Parent Jacquemin, del Centro de Estudios de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).
En dicho ensayo Parent apunta que desde Tomás de Aquino, seguidor de Aristóteles en este tema, ya se distinguían tres clases de justicia: La conmutativa, reguladora del intercambio; la distributiva, misma que define la participación de los miembros en su comunidad y viceversa (la justicia social); y la justicia general o legal (sustento ético de las leyes).
Más adelante nos advierte que la teoría de la justicia actual que campea la academia Anglosajona es el pensamiento de J. Rawls, quien propone como prioritaria la esfera privada, frente a Habermas, que afirma lo contrario en razón que los ciudadanos no son políticamente autónomos al ser los autores y destinatarios de la propias leyes.
Para Rawls: “Todas las personas gozan de una inviolabilidad que descansa sobre la justicia que no puede ser transgredida ni siquiera en nombre del bienestar del conjunto de la sociedad”.
Cuando toca el tema de la justicia positiva, a saber la que deviene de las leyes vigentes, cita a Mûller, “La función de la justicia positiva no es castigar una falta en función de criterios morales, es la de juzgar un delito en función de criterios sociales”.
Cuando el alcalde panista tomó el camino de la rescisión, él y sus abogados debieron estar claros que si no siguieron los protocolos de la terminación unilateral de un contrato, su resultado previsible era la crónica de una derrota anunciada. Como así fue en cada instancia.

 Después de ello, insistir en legitimar aquella decisión con el argumento de la mala calidad de las lámparas es una falacia, porque a fin de cuentas la calidad no es otra cosa que un acuerdo negociado. Que la ex Alcaldesa realizó una torpeza, y quizá actos de corrupción en el camino, muchos argumentos hay para creerlo. Pero eso no lava las propias de ex alcalde. La pregunta es ¿cómo sancionar la incapacidad? La de Renán Barrera y la de Angélica Araujo. La obvia es vetarlos por la vía de los votos, pero eso no alcanza a resarcir los daños ocasionados al municipio. ¿Entonces? 

Autor: adrixnac

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One thought

  1. El artículo presenta una argumentación con fundamentos y una opinión muy centrada y sin tomar partido.
    Mi lectura de lo ocurrido es que en realidad ambos políticos son todo menos incapaces, me explicaré: Angélica buscaba dinero para su partido, y Renán buscaba votos para su partido. Ambos obtuvieron lo que buscaban. Ambos fueron muy capaces en lograr sus verdaderos objetivos.

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